Devocional

Jueves 01 DE ABRIL DE 2021

Consejos para todos

1 Corintios 7:8-16

Nunca han sido fáciles de resolver los temas relacionados con el estado civil de los creyentes ni con los conflictos matrimoniales, ni en el primer siglo ni en el siglo XXI.

Para solteros y viudas (8-9). Pablo tenía don de continencia y aconseja a todos aquellos que también lo tuvieran que sería bueno que se quedaran como él. La finalidad no es otra que la de servir al Señor sin las ataduras propias de un hogar.

Para casados (10-11). Es muy posible que hubiera casos de matrimonios en la congregación que estuvieran pasando por problemas en los que hubiera riesgo de ruptura. Pablo no se apoya en la legislación romana ni en las interpretaciones rabínicas al respecto. Da las normas que había dado el Maestro. Eso es lo que quiere decir la expresión mando, no yo, sino el Señor (10). Conocía bien la enseñanza de Jesús. Así que no nos extrañe la rotundidad de la doctrina: “que la mujer no se separe del marido,… que el marido no abandone a su mujer”. Y aunque en la sociedad grecorromana el marido tenía la prerrogativa de divorciar (sentido de echar) a la esposa, Pablo dice que el Señor no lo permite. Y si es la esposa la que toma la iniciativa para la separación y la llega a consumar, que no se vuelva a casar. La razón es contundente: se cerrarían las puertas de una posible reconciliación.

Matrimonios mixtos (12-16). Es un consejo del Apóstol muy en consonancia con la ética cristiana. Si uno de los cónyuges es incrédulo pero consiente en seguir adelante con el matrimonio, por amor al cónyuge y por amor a los hijos, el esposo o esposa creyente debe aceptar y no debe privar de toda la influencia que puede llevar a los miembros de su familia a la salvación. Es quizás el camino difícil pero también el de muchas posibilidades de bendición familiar.

Cada divorcio es una tragedia que afecta no solo a los cónyuges sino a todo su entorno familiar y aun social. Causa un gran perjuicio y Dios lo aborrece (Mal.2:16). No podemos hacer la vista gorda ante un divorcio. Si es en el seno familiar, lucharemos; si es en el seno de la iglesia ayudaremos orando por nuestros hermanos afectados y por los guías que han de darles consejo.

De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él (1Co.12:26)

Jueves 14 DE ABRIL DE 2022

Tres errores crasos

Tres errores crasos

Jeremías 2:20-37

El matrimonio de Dios con Israel, que también había comenzado (2:1-3), se venía deteriorando desde hacía mucho tiempo, a causa de la infidelidad de la nación (2:4-19). ¿Había alguna forma de impedir una ruptura total? En primer lugar, era imprescindible que Israel reconociera hasta qué punto había ofendido a Dios.

Exposición

La deslealtad (vv. 20-28). Israel había dado la espalda a Dios desde hacía mucho tiempo, dedicándose a la adoración de los dioses falsos, con el comportamiento inmoral (la prostitución “sagrada”) que la acompañaba. Su infidelidad queda claramente señalada a través de una catarata de figuras que la ilustran gráficamente: el cautivo que rompe sus ligaduras (Israel consideraba que su matrimonio con Dios era una esclavitud, v. 20); la vid es acogida que produce fruto incomestible (v. 21); la mancha que ningún jabón es capaz de quitar (v. 22); la camella o el asna montés en celo, imposibles de domar (vv. 23-24); la sed que debía saciarse como sea (v. 25); o el ladrón descubierto con las manos en la masa (v. 26). La proliferación de prácticas idolatras afectaba a toda la nación, incluyendo a sus máximas autoridades (reyes y príncipes, sacerdotes y profetas, vv. 26-28).

El desprecio (vv. 29-35). Detrás de aquellas prácticas había una actitud de rebeldía empedernida, que ni la disciplina de Dios ni sus mimos habían quebrantado (vv. 29-32). A la idolatría y la inmoralidad había que añadir la injusticia y el derramamiento de la sangre de los pobres inocentes (vv. 33-34), aunque en aquellos corazones endurecidos no había la más mínima intención de reconocer aquellas perversidades, (v. 35).

La desconfianza (vv. 36-37). Para colmo, más que confiar en el Señor en momentos de grave amenaza, buscaron el apoyo de Egipto o Asiria, como si los grandes imperios fueran más poderosos y más capaces de proporcionar seguridad que el soberano Dios.

Aplicación

¿Cómo vemos a nuestro Dios? ¿Creemos que es menos poderoso que las grandes potencias seculares? ¿Qué sus juicios no se van a producir? ¿Qué podemos flirtear descaradamente con los ídolos de nuestro tiempo? Dios nos pide la lealtad absoluta en nuestra relación con Él.

Reflexión : Porque nuestro Dios es fuego consumidor. (He. 12:29).

Por : Timoteo Glasscock

Viernes 15 DE ABRIL DE 2022

Israel infiel y Judá la perversa

Jeremías 3:1-13

Durante el reinado de Roboam, nieto del rey David, la nación de Israel se había dividido en dos partes. Las diez tribus que constituyeron el reino del norte retuvieron el nombre de Israel. Las dos tribus que quedaron en el sur y siguieron leales a la dinastía de David, se conocieron por el nombre de la tribu más numerosa, Judá. Israel pronto cayó en la idolatría más descarada, y como consecuencia sucumbió ante la invasión de Asiria, experimentando la amargura del exilio. Su suerte funesta dio la oportunidad a Judá de aprender una lección importante, pero no lo quiso asumir. Prefirió seguir en la senda de la nación hermana, volcándose en la adoración de los dioses cananeos.

Exposición

Judá, la esposa infiel (vv. 1-5). El profeta emplea la ilustración de la ley del divorcio. Según la legislación de Moisés, un hombre no podía retomar a su mujer después de divorciarla, y cuando ella se había casado con otro hombre. Sería tratarla como un objeto para tomar y tirar a su antojo. Judá, sin embargo, había abandonado a Dios, para luego querer volver con Él cuando le diera la gana, como si no hubiera pasado nada, sin ninguna intención de arrepentirse y confesar su pecado. Dios no estaba dispuesto a entrar en aquel juego.

Judá, la nación insensata (vv. 6-13). Israel había empleado la misma táctica, pero se encontró con que Dios había hecho la separación oficial, dándola carta de divorcio y entregándola al asirio. A pesar de aquella lección gráfica. Judá siguió el mismo camino idólatra e infiel que su hermana, sin temer la disciplina del Señor. El aparente arrepentimiento de la nación en los días de la reforma impulsada por el rey Josías no era más que un paripé. Dios exigía un reconocimiento sincero de su maldad y su rebelión para poderla recibir.

Aplicación

Ser cristiano no es un juego. Supone una relación con Dios y con su Hijo Jesucristo que el Señor toma muy en serio. Es trágico cuando enfocamos esta relación de manera liviana y superficial. Dios no está dispuesto a tolerar semejante conducta. para Él, es todo o nada.

Reflexión : ¿Y por qué me llamáis: “Señor, Señor”, y no hacéis lo que yo digo? (Lc. 6:46).

Por : Timoteo Glasscock

Sábado 16 DE ABRIL DE 2022

El camino único

Jeremías 3:14-25

Si Dios en su misericordia ha ofrecido a la infiel Israel la oportunidad de volver a casa mediante un arrepentimiento sincero y genuino (3:12-13), está dispuesto a incluir a Judá dentro de la misma promesa (v. 18), pero el empeño de Judá en seguir un camino equivocado hace que esto solo ocurra después de la amarga experiencia del exilio.

Exposición

La promesa de restauración (vv. 14-18). El llamamiento a volver va seguido por una descripción de lo que Dios está dispuesto a hacer por los que toman este camino de retorno. El Señor promete reconstruir a la nación (v. 14), bendecirla con pastores que la cuidaran con sabiduría e inteligencia (v. 15), hacerla regocijar con tal cantidad de bendiciones que se olvidará de volver la vista hacia atrás y lamentar lo que ha perdido (v. 16), convertir a Jerusalén en un punto de encuentro para todas las naciones, venidas para adorar ante el trono de Yahweh (v. 17), y unir nuevamente a las dos partes del antiguo Israel en una sola nación (v. 18).

El proceder de Israel (vv. 19-20). ¿Podría haber una invitación con mayor gracia, unas promesas más espectaculares? El señor anhelaba renovar la antigua relación. Sin embargo, la perfidia de Israel no permitía que aquella visión gloriosa se cumpliera de inmediato.

La pauta para la reconciliación (vv. 21-25). Aquellas promesas solo podrían cumplirse cuando el pueblo rebelde estuviera dispuesto a tomar pasos concretos y sinceros de arrepentimiento y confesión del pecado. Sin lágrimas y súplicas genuinas (v. 21), palabras de humildad y sumisión (v. 22), la admisión de los errores del pasado (v. 23), y el reconocimiento franco y avergonzado de su rebeldía (vv. 24-25), la reconciliación sería imposible.

Aplicación

El pecado es la barrera permanente que impide una relación correcta con Dios y el pleno disfrute de sus bendiciones. el camino de retorno sigue siendo igual después de tantos siglos.

Reflexión : Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. (1 Jn. 1:8-9).

Unión Bíblica “Notas Diarias” Por : Timoteo Glasscock

Domingo 17 DE ABRIL DE 2022

¡Estamos perdidos!

Jeremías 4:1-18

El mensaje de Dios para Judá era claro: el empeño de rebelarse contra Dios llevaba a la nación inexorablemente hacia el castigo, y este tomaría la forma de una invasión devastadora por enemigos provenientes del norte. ¿Había alguna manera de eludir esta catástrofe?

Exposición

La invitación (vv. 1-4). El único camino de evitar el juicio divino consistía en un arrepentimiento sincero. Esto no podía hacerse de cualquier manera: debía ser un retorno personal a Dios, firme y comprometido, acompañado por un rechazo absoluto de las abominaciones de la idolatría y marcado por un comportamiento justo y recto. Cumplidas estas condiciones, Judá podría realizar su misión de ser fuente de bendición a las naciones como mediadora entre ellas y el Dios verdadero. Semejante cosecha solo vendría, sin embargo, no mediante cambios superficiales y externos, sino a través de una limpieza profunda del corazón.

La invasión (vv. 5-13). La alternativa era terrorífica. Babilonia, el león salvaje, el destructor de las naciones, irrumpía en Palestina para convertir la tierra en desolación. las ciudades fortificadas de Judá sería incapaz de garantizar la seguridad de los refugiados; quedarían devastadas y despobladas, a la merced del enemigo, sin que los dirigentes políticos y espirituales pudieran hacer nada para evitarlo. Como un viento huracanado enviado por Dios, el ejército babilónico arrasaría con todo, y la única respuesta sería un grito de desesperación:”¡Ay de nosotros, porque estamos perdidos!”.

La iniquidad y sus consecuencias (vv. 14-18). ¿Qué era lo que provocaría semejante desastre? el profeta lo tenía claro: los pensamientos perversos (v. 14) y las acciones malvadas (v. 18) de la nación harían inevitable la invasión enemiga y la pérdida amarga de toda esperanza.

Aplicación

Coquetear con el pecado, sea cual sea la forma que tome, es una actividad muy peligrosa, que trae consecuencias muy negativas. ser salvo de sus resultados funestos exige una limpieza profunda del corazón, y una actitud firme de rechazo ante su seducción.

Reflexión : Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros… (Col. 3:5).

Unión Bíblica “Notas Diarias” Por : Timoteo Glasscock

 

Abril 2021

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia. Si continua navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Política de Cookies