Devocional

Lunes 01 DE MARZO DE 2021

De cuatro en cuatro

Introducción Proverbios 30:15-33

La observación de la vida común, tanto de la naturaleza como de la sociedad, puede llegar a ilustrarnos sobre verdades que tienen que ver con nuestra conducta, unas para imitar, otras para rechazar.

La palabra sanguijuela nos evoca la extrema codicia y sus peligros. ¡Quiero más! (15-16). El deseo de la mujer que anhela hijos y no le llegan, la tierra desértica que requiere más y más agua, el fuego que todo lo devora y el Seol, relacionado en Proverbios con el camino de muerte, el de los impíos, el de los que desprecian la sabiduría. ¡Cuidado! Se trata de la puerta ancha que lleva a la perdición de la que habló el Maestro. La sabiduría transmitida por los padres piadosos puede librar muchas vidas, que nadie la menosprecie (17). Los versos 18 y 19 nos llevan a fijarnos en las cosas misteriosas para desembocar en la manera de relacionarse un hombre y una mujer, y en conexión con esto último tenemos el contrapunto, pues no deja de ser un misterio la pérdida de sensibilidad de la conciencia de la mujer adúltera, la que un día prometió fidelidad y ha convertido el hecho de acostarse con extraños en algo absolutamente banal (20). Los versos 21-23 señalan situaciones humanas que si bien suponen éxito para el que las vive, suelen ser insoportables por ir contra naturaleza y tener perversas consecuencias, pero los siguientes cuatro ejemplos tomados del mundo animal son dignos de imitar: tomar provisiones a tiempo, vivir en lugar seguro y cómodo, ser disciplinado y trabajar en equipo, y ganar la aceptación a base de tenacidad y esfuerzo (24-27). Los siguientes cuatro dichos culminan en el porte del rey señalando el orgullo sano, la dignidad personal, compatible con la humildad, manifestada en el paso gallardo y respaldada por la valentía y la protección y guía de los suyos.

La vida es un viaje en el que los más prudentes adquieren sabiduría. No necesitamos asimilar grandes discursos teológicos para aprender verdaderas lecciones si tenemos un corazón abierto a Dios. Cualquier cosa, la más cotidiana, puede convertirse en una fuente de reflexión si disponemos nuestro corazón y pensamientos. ¿A que hemos conocido personas muy sencillas que nos han deslumbrado por su discernimiento?

Señor, quiero disponerme ante ti para que me des una mente de adulto y un corazón de niño.

Martes 02 DE MARZO DE 2021

Y llegó el tiempo de Dios

Introducción Hechos 13:1-12

El Maestro había comisionado a los suyos para predicar el evangelio hasta lo último de la tierra y se iba confirmando el “yo estoy con vosotros todos los días”. (Mt.28:20)

Dios había preparado el corazón de Pedro para que asumiera que los gentiles podían ser salvos por gracia, por medio de la fe en Cristo, sin tener que hacerse judíos (10:34) y así lo había entendido la iglesia en Jerusalén (11:18). Por otra parte, debido a la dispersión a causa de la muerte de Esteban y al atrevimiento de algunos de los huidos al predicar a los griegos, se había formado una iglesia en Antioquía constituida por judíos y gentiles (11:20-21). Y dentro de esa sincronización de acontecimientos también había llegado el tiempo de Saulo, aquel judío fanático que se había convertido a Cristo hacía algunos años y que los propios apóstoles habían encaminado a su tierra, Tarso, después de ocasionar no pocos problemas con los judíos a causa de su celo (9:30). Ahora es Bernabé quien va a buscarlo para que le eche una mano en la enseñanza (11:25). La visión de Ananías (9:15) comenzaba a tomar cuerpo. Por si fuera poco, en Antioquía coinciden hombres de Dios de diferentes orígenes geográficos y sociales pero que tienen en común su celo por escuchar su voz con compromiso de obediencia. Y el Espíritu habló (13:1-2). La iniciativa venía de lo alto y a la iglesia sólo le correspondía obedecer, apoyar y solidarizarse con los enviados (3). Ir a los gentiles no quería decir excluir a los judíos; más bien lo contrario. En las sinagogas encontrarían judíos piadosos y gentiles temerosos de Dios a quienes predicar (5).

Pronto comenzarían a experimentar de primera mano la lucha entre la luz del evangelio que portaban y las fuerzas del maligno (10), pero aquella oposición sólo sirvió para acreditar a los siervos de Cristo y glorificarle (12)

Se suele admirar a los líderes que toman iniciativas, pero en la obra de Dios la iniciativa le corresponde exclusivamente a Él. El papel de un guía es el de buscar su rostro, oír su voz y obedecer. Los miembros no podemos tomar el lugar de la Cabeza. Es así solamente como podemos ejercer la autoridad delegada que Dios nos otorga como embajadores en nombre de Cristo (2Co.5:20).

Aprendamos de los surfistas; ellos aprovechan las olas, no las provocan.

Miércoles 03 DE MARZO DE 2021

Predicando a judíos y temerosos de Dios

Introducción Hechos 13:13-37

Tendremos ocasión de ver al equipo misionero predicando tanto a personas bien informadas de la Sagrada Escritura como a desconocedoras de la misma. ¡Qué desacertados son los clichés a la hora de presentar a la gente el evangelio!

Después de mencionar la “deserción” de Juan Marcos (13), asunto que traería más tarde sus consecuencias (15:37-40), Lucas menciona la oportunidad que tuvieron de predicar el evangelio en el culto de la sinagoga de Antioquía de Pisidia (15-16) y nos detalla el argumento del sermón de Pablo. En primer lugar echa mano de la historia de Israel como pueblo escogido para llevarnos a un personaje central, David, de cuya descendencia habría de levantarse el Mesías, Jesús el Salvador de Israel (23). ¿Dónde estaba ese libertador? ¿Qué pruebas había para decir semejante cosa? Sabiamente Pablo va a introducir la figura de Juan el Bautista, personaje reverenciado por los judíos cuya fama se había extendido ampliamente. El ministerio de Juan fue revolucionario; su bautismo de arrepentimiento indicaba que también los judíos necesitaban la “conversión”. Decir de un personaje tan respetado que él mismo entendía que había de ser desplazado por uno infinitamente más digno que él era sin duda un argumento de peso (25). Juan era historia reciente y con ella sigue Pablo, pero ahora enfocada en lo que había acontecido en la Persona de Jesús, su muerte y resurrección. Los hechos objetivos y verificables se mezclan con el cumplimiento de la profecía (29, 33, 35). No sólo podían comprobar la fidelidad de la Escritura sino incluso preguntar a los testigos que aún estaban vivos (31).

Conocer la Sagrada Escritura es algo irrenunciable para el creyente. Es lamentable que en las congregaciones actuales, cuando el predicador ha de citar alguna historia del Antiguo Testamento tiene que hacer aclaraciones resumidas para intentar que el contenido del sermón sea significativo para el auditorio. Cuántas bendiciones perdemos cuando no estamos suficientemente familiarizados con eventos, situaciones o personajes bíblicos. No sólo desaprovechamos una gran cantidad de enseñanza sino, lo que es más importante aún, perdemos maravillosas dimensiones de la Persona y Obra de Cristo.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2Ti.3:16)

Jueves 04 DE MARZO DE 2021

Imposible ser neutrales

Introducción Hechos 13:38-52

Imaginemos la escena. Anunciar que el Ungido de Dios ya había venido, que había muerto y resucitado, tuvo que causar una conmoción en la sinagoga. Cuánto más referirse a Él como el único medio para recibir el perdón de los pecados.

De la presentación de Jesús como el Mesías, Pablo pasa a tres afirmaciones contundentes en su discurso: por medio de Él se anuncia el perdón de pecados (38), la ley de Moisés jamás puede ser un instrumento para que el hombre se justifique delante de Dios (39) y rechazar al Mesías anunciado trae juicio (40). No hay término medio, se trata de la noticia más maravillosa o de la blasfemia más grande. Es por eso que se dan dos actitudes absolutamente polarizadas; unos quieren saber más “de estas cosas” (42) porque seguramente han intuido que Pablo y Bernabé son portadores de un gran tesoro (2Co.4:7) del que sólo han podido presentarles parte, y los otros no solamente lo rechazan sino que se oponen con saña a que otros lo reciban (2Co.2:14-16). Con frecuencia los celos son propios de aquellos que entienden que pierden algo porque la gente deje de seguirlos (45). Estaban más concentrados en el movimiento de la muchedumbre que en el contenido del mensaje y es precisamente ese menosprecio del evangelio lo que hace que los apóstoles les dirijan una frase tan contundente como descriptiva : “…no os juzgáis dignos de la vida eterna” (46). El contrapunto de la situación era la sed que mostraban los gentiles para que se les anunciaran las buenas nuevas, lo que hizo que en muchos de ellos se manifestara la fe (creyeron) así como el plan salvífico de Dios (ordenados para vida eterna) (48)

Respeto todas las creencias pero no me sumo a ninguna”, suelen decirnos la mayoría de nuestros contemporáneos. Otros lo dicen de otra manera: “soy agnóstico”. Con ello están intentando decir que son neutrales. Pero no hay neutralidad posible cuando se trata del evangelio. La indiferencia es una forma de rechazo. Nadie es el mismo en cuanto a su responsabilidad para con Dios antes y después de haber escuchado el evangelio. Tampoco los creyentes somos los mismos cuando la Palabra de Dios nos enfrenta a retos importantes para nuestra vida. No lo dudemos, Dios nos va a pedir cuentas.

Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón” (Sal.95:7-8)

Viernes 05 DE MARZO DE 2021

División de opiniones

Introducción Hechos 14:1-7

¿Qué tal os fue en Antioquía de Pisidia? ¡Menudo desastre! ¡Se armó tal lío en la ciudad que hemos salido en los periódicos! Para colmo los misioneros se sacudieron el polvo de las zapatillas. ¡Vaya imagen que hemos dado! Pero Dios tiene otra forma de evaluar su obra: “Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo” (13:52).

Llegaron a Iconio y lógicamente entraron en la sinagoga, lo cual quiere decir que su decisión de volverse a los gentiles (13:46) afectaba a la sinagoga de Antioquía, no a una exclusión generalizada de los judíos (Ro.9:1-3). Esta vez no se nos detalla su discurso pero lo que sí se menciona es que “hablaron de tal manera que creyó una gran multitud” (14:1). No cabe duda de que ha de haber un elemento persuasivo en una exposición efectiva del evangelio y aun en la enseñanza (Hech.19:8; 26:28), pues comunicar el mensaje de Dios no puede convertirse en un ejercicio frío, académico, teológico, sin relación entre el emisor y el receptor del mensaje. La reacción de los judíos que rechazaban el evangelio fue prácticamente la misma en todos los lugares (2), pero ante una oposición feroz la mejor estrategia es la perseverancia. Otra vez se hace referencia a “hablaron con denuedo”. Y no sólo fue la persuasión sino que el Señor quiso apoyar la palabra de su gracia con señales y prodigios. Nótese que estos actúan como elementos “auxiliares” para llamar la atención sobre el mensaje, no como centros de atención “per se”. El testimonio había quedado claro y ante unas claras intenciones de lapidación lo mejor fue sin duda huir a predicar el evangelio a otros lugares (6).

El pasaje nos ayuda mucho a entender la necesidad de la perseverancia. A veces los evangelistas o misioneros entienden que Dios abre o cierra puertas al evangelio en un lugar según el grado de aceptación u oposición. Desde ese punto de vista en España jamás habría comenzado la obra del Señor. Nunca hay razón para tirar la toalla. Nuestro testimonio no ha de descansar en la aceptación o rechazo de los que nos rodean sino en el poder de la Palabra de Dios. Pequeñas iglesias que han vivido la marginación social y la oposición en la comunidad durante décadas han visto al cabo del tiempo crecimientos espectaculares. ¿Razones? La fidelidad y perseverancia en el testimonio.

Aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre” (Ap.3:8).

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