Devocional

Ninguno como Cristo

Viernes 01 de Mayo de 2026

Hebreos 7:20-28

Dios no cambia. Su palabra es firme y su juramento es seguro. Por esta razón, vivimos con la seguridad de que su amado Hijo es nuestro sumo sacerdote para siempre. Inmutable y vive eternamente para interceder por nosotros.

Exposición

Jesús, el perfecto sumo sacerdote (vv. 20-25). El autor trata ahora un aspecto más de la superioridad de Jesús sobre los sumos sacerdotes levíticos, a manera de resumen y corona de su argumento: Jesucristo no muere (vv. 23-25). Antes nos ha recordado que dicho sacerdocio de Cristo no fue sin juramento (v. 20), dando así mayor seguridad de que la promesa se va a cumplir (v. 21). Bajo la ley de Moisés la institución de un nuevo sumo sacerdote significaba la muerte de otro, y el nuevo estaba sujeto a la misma mortalidad. Pero el sacerdocio de Jesús no terminará (vv. 16, 24).

Jesús, el perfecto sumo mediador (vv. 26-28). Este nuevo y gran sumo sacerdote es precisamente el que nos hace falta. Es santo, y provee la santidad que necesitamos para acercarnos a Dios. Es inocente, y como tal sufre la muerte que nos corresponde debido a nuestra culpa. Es puro, y su pureza cubre las manchas de nuestro pecado. Para reforzar lo que está diciendo, marca un contraste entre Cristo y los sumos sacerdotes levíticos (vv. 27-28). Ellos ofrecen una sucesión de sacrificios, pero Cristo ofrece un sacrificio perpetuo. El sistema levítico ofreció una serie de sacrificios sin fin. Cristo se ofreció en sacrificio una vez para siempre. Finalmente, hay un contraste entre el carácter moral de los sacerdotes en los dos sistemas. Los sacerdotes del antiguo sistema, eran hombres pecadores. Pero el nuevo sumo sacerdote es sin defecto y perfecto (vv. 26, 28).

Aplicación

A la luz del Salmo 110:4, el punto principal queda claro: Dios profetizó un nuevo orden sacerdotal. Esto implica la finalización del sistema anterior. Esta profecía se ha cumplido en Jesucristo, el sumo sacerdote y suficiente mediador. Es superior porque no muere (7:3, 8, 16, 23-25), por su carácter inmutable (v. 26), por su sacrificio completo (v. 27), y por su cumplimiento eterno (v. 28).

Pensamiento: Tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha… Inclinemos nuestro rostro en alabanza y gratitud a nuestro Dios, hoy.

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Verdadero santuario y sumo sacerdote

Sábado 02 de Mayo de 2026

Hebreos 8:1-13

Después de presentar a Jesús como superior a los sumos sacerdotes del AT, el autor amplía su argumento para mostrar que Jesús es superior a todo el sistema ritual, sacerdotal y religioso en que ellos servían.

Exposición

El verdadero santuario (vv. 1-5). El autor (v. 3) vuelve a utilizar el lenguaje del Salmo 110 para mostrar que la exaltación de Jesucristo tiene consecuencias importantes para nosotros. Cuando él subió al cielo recibió honra y gloria, y nosotros adquirimos un sacerdote y mediador en la posición más alta posible y cercana a Dios. El ministerio del sumo sacerdote del AT se centraba en el santuario, que era al principio una tienda o tabernáculo (v. 2), y después de la construcción por Salomón, un templo. Solamente el sumo sacerdote entraba en el lugar santísimo. Ahora Jesús también oficia en un santuario, pero no está en este mundo, sino en el cielo. Este es el verdadero santuario.

El verdadero sumo sacerdote (vv. 6-13). El nuevo pacto estaba profetizado (Jer. 31:31-34), del cual Jesús es mediador (v. 6). El primer pacto tenía sus promesas, pero el nuevo pacto se basa en promesas mejores, mencionadas por Jeremías en el pasaje citado. Al decir que el nuevo pacto es superior, el autor señala la inferioridad del primero (v. 7). En estos versículos se menciona un aspecto principal del nuevo pacto que Dios hizo por medio de Jesucristo (vv. 10-12). En Cristo la ley ya no es una obligación que se nos imponga desde afuera, sino un poder interior que nos ayuda a cumplir con la voluntad de Dios por medio del Espíritu Santo que mora en nuestros corazones, guiándonos a la obediencia.

Aplicación

Este nuevo pacto en Jesucristo es superior y perfecto, pues está basado en mejores promesas y es eficaz y perpetuo. También es personal, en una relación íntima y cercana entre Dios y su pueblo. Es impresionante comprobar que aquella obediencia formal y externa a la ley, se ha convertido ahora en una obediencia interna producida por la obra del Espíritu Santo. La nuestra ya no puede ser una obediencia de conveniencia ni de religión, sino de corazón y convicción.

Pensamiento: Porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado. (Ro. 5:5)

,Unión Bíblica “Notas Diarias”

Sombra y figura

Domingo 03 de Mayo de 2026

Hebreos 9:1-10

El autor nos presenta otro contraste que muestra la superioridad del nuevo pacto que Jesús estableció. Menciona el culto del antiguo orden y su santuario.

Exposición

El santuario terrenal (vv. 1-5). El tabernáculo consistía en dos partes: el lugar santo y el lugar santísimo. Hebreos menciona el candelabro con siete lámparas y la mesa sobre la cual se colocaban los doce panes que recordaban la provisión de Dios. El lugar santo tenía una cortina a su entrada, y un segundo velo ante el lugar santísimo. En este, estaban el incensario y el arca del pacto, con su tapa o propiciatorio y los querubines que se alzaban sobre ella. Se menciona también el contenido del arca: la urna que contenía una muestra del maná, la vara de Aarón y las dos tablas con los diez mandamientos. Los dos querubines extendían sus alas de un extremo al otro del lugar santísimo y cubrían el propiciatorio, la tapa del arca. Se llamaba propiciatorio o expiatorio porque en él el sumo sacerdote rociaba la sangre del sacrificio en el día de expiación.

Los sacrificios (vv. 6-10). Aquí se describe el servicio realizado en cada una de las partes del tabernáculo (vv. 6-7). En la primera había actividad constante. En la segunda, solamente una vez al año, en el día de expiación, había acción en el lugar santísimo: la entrada de una sola persona, el sumo sacerdote. El acceso al lugar santísimo, que simboliza la presencia de Dios, estaba severamente restringido. Un solo hombre podía entrar, y solamente un día al año; el resto del pueblo era totalmente excluido. A la vez que el tabernáculo de Dios y el templo que lo remplazó simbolizaron la presencia de Dios con su pueblo, también simbolizaron la separación que el pecado produce.

Aplicación

Cada mueble del tabernáculo nos habla de una faceta diferente de la obra salvadora de Cristo y el símbolo de tabernáculo deja muy claro que hay un camino a seguir. No podemos acercarnos de cualquier manera, sino por el camino que Cristo nos marcó. Cuando el velo del templo se rasgó por la mitad, fue un acto de gracia, pues nosotros ahora tenemos el privilegio de entrar a la misma presencia de Dios Padre por medio de Cristo.

Oración: Demos gracias porque tenemos libertad para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesucristo.

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Cristo, te adoramos

Lunes 04 de Mayo de 2026

Hebreos 9:11-22

El autor nos presenta otra serie de contrastes. Los sacerdotes levíticos entraban en un tabernáculo terrenal y Jesús lo hacía en uno celestial. Ellos llevaban la sangre de becerros y otros animales. Cristo, su propia sangre. Ellos tenían que entrar muchas veces; él, una sola vez.

Exposición

Cristo, mejor sacrificio por el pecado (vv. 11-14). El tabernáculo era símbolo para el tiempo presente, para aquella época que había de durar hasta la llegada del Mesías. Estando ya presente Cristo (v. 11), los creyentes disfrutamos de los bienes que él nos da. La sangre de los animales «santificaba» de manera externa (v. 13) al ser humano, una vez que el sacerdote había llevado a cabo el ritual prescrito. Pero la sangre de Cristo tiene infinitamente mayor valor y eficacia que cualquiera de los sacrificios del AT. Cristo se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios (v. 14). El se sometió voluntariamente a la muerte en la cruz y fue al mismo tiempo el sumo sacerdote y la ofrenda.

Cristo, mejor mediador del nuevo pacto (vv. 15-22). En base al sacrificio nuevo y distinto de Jesucristo, Dios establece un nuevo pacto (v. 15). La muerte de Cristo es el sacrificio que inaugura el pacto, y también la ofrenda de expiación por los pecados que el primer pacto no podía quitar. El nuevo pacto no tiene la debilidad humana, que fue el defecto del primero, sino que depende totalmente de Dios para su cumplimiento. Los llamados pueden estar seguros de recibir la promesa que Dios les da cuando les llama. La mención de la muerte y de la herencia sugiere al autor un tipo especial de pacto: el testamento. El pacto de Dios con nosotros no es un acuerdo hecho por negociación entre iguales. El Dios soberano toma la iniciativa, define las condiciones y nos ofrece su pacto.

Aplicación

Si lo pensamos bien, es una maravilla comprobar la magnitud de este pacto que Dios ha hecho con su pueblo y la seguridad de saber que él cumplirá lo que ha prometido. Nuestra alabanza y gratitud nos debe de llevar a amar a Dios sobre todas las cosas, en respuesta a lo que él ha hecho por nosotros.

Alabanza: Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre, a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén (Ap. 1:5b-6).

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Lo terrenal y celestial

Martes 05 de Mayo de 2026

Hebreos 9:23-28

Cristo estableció un nuevo pacto que remplaza un sistema religioso superficial y externo. Este nuevo pacto traído por Cristo supera el rito, la ceremonia, la práctica superficial y externa. El evangelio presenta el perdón de los pecados y una nueva relación con Dios a través de una vida cambiada por el poder de Jesucristo.

Exposición

Sombra y realidad (vv. 23-26).- Los sacrificios fueron parte esencial del antiguo pacto, para purificar cosas que eran so-lamente símbolos de la realidad verdadera y eterna. Es lógico que se necesiten sacrificios de más valor para consagrar las realidades celestiales. Cristo no podía ofrecer repetidos sacrificios como en el sistema levítico, porque eso le hubiera exigido padecer muchas veces desde el principio del mundo (v. 26). En lugar de eso, el ministerio celestial de Cristo requería de un solo sacrificio, suficiente y único.

Muerte y salvación (vv. 27-28). Cada uno de nosotros estamos destinados a morir, y después de esto el juicio. Pero este temor se hace a un lado al saber que Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos. La expresión una sola vez y una vez para siempre que tanto se repite en la epístola, remarca el carácter singular y final del sacrificio de Cristo en contraste con la repetición de los sacrificios levíticos. De esta manera, los que le esperamos, podemos estar expectantes de su venida, no temiendo el juicio, sino viviendo en esperanza.

Aplicación

Se ha realizado la expiación por el pecado y el creyente en Jesucristo está justificado. Jesús exclamó en la cruz: Consumado es (Jn.19:30). Cristo se ofreció una sola vez para llevar los pecados de muchos. La primera venida de Cristo sirvió para quitar de en medio el pecado. En su segunda venida no tendrá que ocuparse del pecado otra vez porque este ya ha sido abolido. Él finalizará las cosas y reinará como soberano sobre su pueblo redimido. La obra de Cristo en la cruz costó mucho, pues el pagó con su vida por los pecados de todos nosotros. ¿Cómo debería cambiar nuestra vida a la luz de esta verdad?

Reflexión: Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. (He. 10:37)

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Lo mejor está por llegar

Miércoles 06 de Mayo de 2026

Hebreos 10:1-10

Jesús vino como Cordero de Dios con el propósito de quitar el pecado del mundo y se le llamó Jesús porque su destino y cometido era el de llevar sobre sí mismo el pecado de todos nosotros, cosa que los sacrificios levíticos no podían hacer.

Exposición

Sombra y figura (vv. 1-4). Todo el ceremonial de la ley del AT recibe la descripción de sombra de los bienes venideros (v. 1). El Salvador y Señor Jesucristo fue la realidad y los sacerdotes levíticos la sombra y figura de todo esto. Hacer perfectos significa llevar a su meta. Dios creó al hombre para tener con él una relación personal, y la ley no puede establecer esta relación. La repetición de las ofrendas levíticas son suficiente prueba para ver que no había nada final ni definitivo en ellas. El motivo por el que fue necesario repetir los sacrificios en el AT no es difícil de comprender: porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados (v. 4). Servían para cubrir una necesidad temporal, pero apuntaban a la necesidad de un mayor sacrificio. Los sacrificios de la ley preparan al hombre para el verdadero sacrificio de Cristo, fomentando la conciencia de su culpa y despertando el anhelo de la redención verdadera.

Realidad y finalidad (vv. 5-10). El AT mismo da testimonio de que las ofrendas establecidas por la Ley no podían tener ninguna justicia. Los sacrificios ordenados por Dios en el AT tenían como propósito servir de ejemplo, como sombra y figura, del sacrificio final y completo de Cristo llevado a cabo en la cruz del Calvario. Se enfatiza de nuevo el hecho de que la ofrenda de Jesús se realizó una vez para siempre (v. 10). Su muerte llevó a cabo la voluntad de Dios, y todos los demás sacrificios perdieron su significado.

Aplicación

Lo que agrada a Dios no son actos rituales o morales, sino una relación de confianza y obediencia absolutas. El autor aplica esta verdad a la adoración y a las ofrendas mandadas en el AT, pero también la podemos aplicar a todas nuestras formas religiosas. Hay una tendencia constante en la historia de la religión y en la vida de cada uno de nosotros, a definir nuestra relación con Dios en términos externos.

Reflexión: El camino de la voluntad de Dios exige más que el sistema de los sacrificios; exige toda la vida.

Unión Bíblica “Notas Diarias”

La vida de fe

Jueves 07 de Mayo de 2026

Hebreos 11:1-7

La Palabra de Dios nos enseña que la vida cristiana es de principio a fin una vida de fe. Comienza por medio de un acto de fe, justificados pues, por la fe… y continúa después por fe, pues por fe andamos y no por vista. La fe es un elemento vital para la vida del creyente. Una marca y señal sin la cual es imposible agradar a Dios.

Exposición

Las promesas de Dios (vv. 1-3). Estas promesas miran en varias direcciones. Miran hacia el futuro (v. 1), donde esperamos el retorno de nuestro Señor Jesucristo y la herencia eterna que él tiene reservada en los cielos. Miran hacia el pasado, donde la historia bíblica provee amplia explicación para demostrar que esta clase de fe es real, Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos (v. 2). Esta fe es la que nos permite entender también que el universo fue creado por la Palabra de Dios. Porque él dijo, y fue hecho; él mandó y existió (Sal. 33:9). Finalmente estas promesas miran hacia el presente, donde nuestras vidas son iluminadas por aquellos hombres y mujeres que vivieron en el tiempo y en el espacio de nuestra historia.

El testimonio del pueblo de Dios (vv. 4-7). Dorsal número 1: Abel (v. 4). Dios vio la fe de Abel, mientras que lo que se destacó en Caín, fue su incredulidad. Vemos como Abel fue sumiso a la voluntad de Dios, ofreció lo mejor que tenía y recibió la aprobación divina. Dorsal número 2: Enoc (v. 5). En la breve biografía que hallamos en Gn.5:21-24, lo que más se destaca es su comunión con Dios, expresado en esta sencilla frase: Y caminó Enoc con Dios. Esto se aplica a la vida personal, familiar, social, laboral y eclesial. Dorsal número 3: Noé (v. 7). El fue advertido por Dios y también hemos sido advertidos nosotros por el evangelio, el cual contiene no solamente un anuncio de buenas nuevas, sino también un aviso de juicio. Vemos en Noé como la fe se manifiesta en obras, es un testimonio público y contrasta con la incredulidad de los demás.

Aplicación

Abel, Enoc y Noé son ejemplos claros del principio y fin del camino de la fe. En el v.6 el autor refuerza lo que ya ha demostrado con estos ejemplos que hemos visto. Es por medio de la fe que podemos agradar a Dios y por medio de la fe que nos podemos acercar a él.

Pensamiento: Y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. (1 Jn.5:4b)

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Convicciones firmes

Viernes 08 de Mayo de 2026

Hebreos 11:8-16

La vida cristiana tiene una multiplicidad de variadas experiencias, pero el factor determinante aquí es la fe. Esa fe en Dios que permanece como el factor dominante por el que se puede enfrentar y comprender mejor las experiencias de la vida. La fe constituye para todos estos corredores la cosmovisión bíblica que caracteriza al verdadero creyente.

Exposición

Dorsal número 4 (primera parte): Abraham (vv. 8-10). Este es un corredor que requiere especial atención por ser el padre de la fe y porque el autor de Hebreos le dedica más espacio que a nadie. Este texto nos presenta la figura de Abraham como un peregrino sobre la tierra, como alguien que sabe que está de paso y que espera la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios (v. 10). Abraham salió sin saber a dónde iba, pero salió sabiendo con quien iba.

Dorsal número 5: Sara (vv. 11-12). Hacía tiempo que Abraham le había dicho a Sara: ¿sabes que vamos a tener un hijo? (Gn. 18:11-14, 21:2). Y Sara lo había creído inicialmente, pero según fue pasando el tiempo, el hijo tan deseado no llegaba. Más adelante aparecen tres varones que visitan a Abraham para hacerle saber que van a tener un hijo. Sara está escuchando la conversación y una sonrisa se dibuja en su rostro. Bien entendida, la fe de Sara no es tan pequeña, porque ella creyó a pesar de su esterilidad y ancianidad. Abraham y Sara solo tuvieron un hijo, pero a través de Isaac vinieron otros muchos hijos espirituales (v. 12).

Conclusiones finales (vv. 13-16). La muerte física no pone fin al valor de la fe, pues la muerte no significa que las promesas de Dios quedan incumplidas, sino que la fe abarca cosas que en esta vida siempre serán esperadas, pues solamente serán visibles en el mundo más allá de la muerte. Las promesas eran firmes, pero los patriarcas no pudieron más que percibirlas en la distancia y reconocer que todavía venían.

Aplicación

De igual manera, también para nosotros toda patria es tierra extraña y toda tierra extraña es patria para nosotros. Estamos en este mundo, pero no somos de este mundo. Somos peregrinos, pues sabemos que estamos de paso.

Reflexión: Para sostenernos por la fe en este mundo, necesitamos creencias verdaderas, pero también necesitamos convicciones firmes puestas en ellas.

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Claves y clavos

Sábado 09 de Mayo de 2026

Hebreos 11:17-22

Los siguientes ejemplos muestran que la fe no deja al creyente desamparado en la hora de la muerte. Lo sostiene y le permite participar en la vida aun después de ella. Ningún recurso terrenal tiene esta capacidad, porque es una facultad celestial, espiritual y sobrenatural.

Exposición

Dorsal número 4 (segunda parte): Abraham (vv.17-19). Dios probó a Abraham, y la prueba fue, nada más y nada menos, que tomara a su hijo Isaac y que lo ofreciera en sacrificio. Abraham no pudo pasar por una prueba mayor, porque probablemente no hay mayor dolor que la pérdida de un hijo. El patriarca no se detuvo para especular ni para lamentar su dilema. Enfrentando esta prueba con fe, Abraham aprendió más de Dios, el objeto de su fe, pues llegó a la convicción de que Dios puede levantar a personas aun de entre los muertos.

Dorsales 6, 7 y 8: Isaac, Jacob y José (vv.20-22). El único incidente que aquí se menciona como señal de la fe de Isaac, fue la bendición dada sobre sus hijos. Nada se dice del engaño al que fue sometido Isaac y que trajo como consecuencia que la bendición que había destinado para Esaú, recayera finalmente sobre Jacob. En el caso de Jacob, el texto describe a un hombre viejo, cojo, quebrantado y humillado, pero vemos también a un hombre transformado, cambiado, por la disciplina de Dios, pues adoró apoyado sobre el extremo de su bordón (21). Ya no es aquel joven arrogante y egocéntrico que lo que más le importaba era la búsqueda de poder, fama y riqueza. Finalmente, en el caso de José, queda recogida nuevamente la promesa que pasa de generación a generación. La confianza puesta en lo que Dios va a hacer, cuando mencionó la salida de los hijos de Israel y dio mandamiento acerca de sus huesos.

Aplicación

De la experiencia de Abraham podemos aprender a confiar y depender de Dios en todo, como él lo hizo. De Isaac tomamos nota para no dejarnos llevar por los sentidos, ni por los convencionalismos o costumbres de la época, ya que él quiso bendecir al mayor y no al menor, desoyendo la promesa de Dios donde el mayor serviría al menor (Gn.25:23). De José tendríamos mucho que decir y aprendemos de él de cómo superó la prueba de la paciencia, la perseverancia y el perdón.

Reflexión: Mas todas estas cosas sucedieron como enseñanzas para nosotros… (1 Co. 10:6a)

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Ejemplos a seguir

Domingo 10 de Mayo de 2026

Hebreos 11:23-31

La fe implica que obedecemos la Palabra de Dios, sin entender necesariamente cómo Dios va a actuar, pero confiados en que él hará lo que ha prometido.

Exposición

Dorsal número 9: los padres de Moisés (v. 23). Sus nombres no aparecen aquí, pero si en Ex. 6:20. El texto señala al menos tres cosas acerca de los padres de Moisés. Tuvieron fe. Tuvieron una estrategia: el niño fue escondido por sus padres y tuvieron valor, pues no temieron el decreto del rey.

Dorsal número 10: Moisés (vv. 24-29). Moisés renunció a la posición de privilegio que disfrutaba en Egipto. No solo renunció, sino que se identificó con el pueblo de Dios (v. 25), pero también con Cristo (vv. 26-27). Al igual que nosotros, Moisés conoció los vituperios de Cristo. La fe le permitió ver más allá de las circunstancias, pues tenía puesta su mirada en el galardón. Instituyó la pascua y la aspersión de la sangre, como una preparación de la salvación a través del sacrificio de Cristo. Ahora sabemos que el cordero y la sangre pintada sobre los dinteles de las puertas, es el anticipo de la muerte de Jesús en la cruz, para el perdón de nuestros pecados y la redención de su pueblo.

Dorsal número 11: el pueblo de Dios (v. 30). La conquista de Jericó fue el resultado de un acto de fe. La llevaron a cabo hombres y mujeres que pensaron no en lo que ellos podían hacer, sino en lo que Dios podía hacer por ellos.

Dorsal número 12: Rahab (v. 31). Su fe se pone de manifiesto al proteger a los espías, a riesgo de su propia vida. En medio de su miseria moral, se había encendido en ella la llama de una fe viva. Rahab es una mujer con la cual todos nos podemos identificar, pues ella no enseña que no hay nadie, por muy hundido que ande en su pecado, que esté fuera del alcance de la misericordia de Dios.

Aplicación

También nosotros tenemos que renunciar al pecado en todas sus formas e identificarnos con Cristo y su pueblo. También tenemos un territorio que conquistar y unas murallas que derribar, así como una fe que ejercitar. Debemos testificar a familiares y amigos y como iglesia debemos llevar el evangelio a nuestros pueblos y ciudades.

Oración: (…) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. (2 Co. 10:3-4)

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Cara y cruz de una misma fe

Lunes 11 de Mayo de 2026

Hebreos 11:32-40

El escritor de la carta no tiene la intención de llevarnos por esta galería de héroes de la fe, para entretenernos con sus hazañas. La intención era decir a los creyentes de todas las épocas, que lo mismo que el Señor hizo a través de ellos por medio de la fe, puede hacerlo a través de nosotros también.

Exposición

Una lista interminable (vv. 32-35a). Los siguientes cuatro dorsales representan la época de los jueces, y David y Samuel el reino y los profetas, respectivamente. Hicieron justicia, estableciendo un reino justo. Alcanzaron promesas, pues vieron el cumplimento de muchas de ellas. Taparon bocas de leones y apaga-ron fuegos impetuosos, en referencia a Daniel en el foso de los leones o en el horno de fuego. Evitaron filo de espada, cuando pensamos en cómo fue librado el profeta Elías o el mismo David. Sacaron fuerzas de debilidad, pues siendo débiles confiaron en el poder de Dios. Pusieron en fuga ejércitos extranjeros, como fue el caso de Elíseo (2 R. 6:8ss). Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección. Elías devolvió a la vida al hijo de la viuda de Sarepta y Elíseo hizo lo propio con el hijo de la sunamita.

Dorsales… sin número (35b-40). Podría dar la impresión de que la fe siempre se manifiesta en grandes logros y victorias, pero esto no siempre es así, pues muchos fueron atormentados…. torturados, pues escogieron morir antes que negar su fe. Experimentaron vituperios y azotes…, pues recibieron todo tipo de insultos, golpes y vejaciones… prisiones y cárceles, como fue el caso del profeta Jeremías. Fueron apedreados, como lo fue Esteban. Fueron aserrados. Cuenta la tradición, que el profeta Isaías murió de esta manera, bajo el gobierno idólatra de Manasés. Puestos a prueba, muertos a filo de espada,…. anduvieron de un lado para otro,… sin domicilio fijo. Al igual que Moisés, contemplaron la tierra prometida desde lejos.

Aplicación

Hay abundantes ejemplos en la Biblia y en la vida, donde vemos que la intervención de Dios para salvar a los suyos de situaciones imposibles, no siempre lo hace. Dios es poderoso para intervenir, pero también para decidir otra cosa, que responda mejor a sus propósitos. ¡Dios es Soberano!

Pensamiento: La fe vida a veces produce milagros, pero otras veces produce mártires.

Unión Bíblica “Notas Diarias”