Devocional

Ninguno como Cristo

Viernes 01 de Mayo de 2026

Hebreos 7:20-28

Dios no cambia. Su palabra es firme y su juramento es seguro. Por esta razón, vivimos con la seguridad de que su amado Hijo es nuestro sumo sacerdote para siempre. Inmutable y vive eternamente para interceder por nosotros.

Exposición

Jesús, el perfecto sumo sacerdote (vv. 20-25). El autor trata ahora un aspecto más de la superioridad de Jesús sobre los sumos sacerdotes levíticos, a manera de resumen y corona de su argumento: Jesucristo no muere (vv. 23-25). Antes nos ha recordado que dicho sacerdocio de Cristo no fue sin juramento (v. 20), dando así mayor seguridad de que la promesa se va a cumplir (v. 21). Bajo la ley de Moisés la institución de un nuevo sumo sacerdote significaba la muerte de otro, y el nuevo estaba sujeto a la misma mortalidad. Pero el sacerdocio de Jesús no terminará (vv. 16, 24).

Jesús, el perfecto sumo mediador (vv. 26-28). Este nuevo y gran sumo sacerdote es precisamente el que nos hace falta. Es santo, y provee la santidad que necesitamos para acercarnos a Dios. Es inocente, y como tal sufre la muerte que nos corresponde debido a nuestra culpa. Es puro, y su pureza cubre las manchas de nuestro pecado. Para reforzar lo que está diciendo, marca un contraste entre Cristo y los sumos sacerdotes levíticos (vv. 27-28). Ellos ofrecen una sucesión de sacrificios, pero Cristo ofrece un sacrificio perpetuo. El sistema levítico ofreció una serie de sacrificios sin fin. Cristo se ofreció en sacrificio una vez para siempre. Finalmente, hay un contraste entre el carácter moral de los sacerdotes en los dos sistemas. Los sacerdotes del antiguo sistema, eran hombres pecadores. Pero el nuevo sumo sacerdote es sin defecto y perfecto (vv. 26, 28).

Aplicación

A la luz del Salmo 110:4, el punto principal queda claro: Dios profetizó un nuevo orden sacerdotal. Esto implica la finalización del sistema anterior. Esta profecía se ha cumplido en Jesucristo, el sumo sacerdote y suficiente mediador. Es superior porque no muere (7:3, 8, 16, 23-25), por su carácter inmutable (v. 26), por su sacrificio completo (v. 27), y por su cumplimiento eterno (v. 28).

Pensamiento: Tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha… Inclinemos nuestro rostro en alabanza y gratitud a nuestro Dios, hoy.

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Verdadero santuario y sumo sacerdote

Sábado 02 de Mayo de 2026

Hebreos 8:1-13

Después de presentar a Jesús como superior a los sumos sacerdotes del AT, el autor amplía su argumento para mostrar que Jesús es superior a todo el sistema ritual, sacerdotal y religioso en que ellos servían.

Exposición

El verdadero santuario (vv. 1-5). El autor (v. 3) vuelve a utilizar el lenguaje del Salmo 110 para mostrar que la exaltación de Jesucristo tiene consecuencias importantes para nosotros. Cuando él subió al cielo recibió honra y gloria, y nosotros adquirimos un sacerdote y mediador en la posición más alta posible y cercana a Dios. El ministerio del sumo sacerdote del AT se centraba en el santuario, que era al principio una tienda o tabernáculo (v. 2), y después de la construcción por Salomón, un templo. Solamente el sumo sacerdote entraba en el lugar santísimo. Ahora Jesús también oficia en un santuario, pero no está en este mundo, sino en el cielo. Este es el verdadero santuario.

El verdadero sumo sacerdote (vv. 6-13). El nuevo pacto estaba profetizado (Jer. 31:31-34), del cual Jesús es mediador (v. 6). El primer pacto tenía sus promesas, pero el nuevo pacto se basa en promesas mejores, mencionadas por Jeremías en el pasaje citado. Al decir que el nuevo pacto es superior, el autor señala la inferioridad del primero (v. 7). En estos versículos se menciona un aspecto principal del nuevo pacto que Dios hizo por medio de Jesucristo (vv. 10-12). En Cristo la ley ya no es una obligación que se nos imponga desde afuera, sino un poder interior que nos ayuda a cumplir con la voluntad de Dios por medio del Espíritu Santo que mora en nuestros corazones, guiándonos a la obediencia.

Aplicación

Este nuevo pacto en Jesucristo es superior y perfecto, pues está basado en mejores promesas y es eficaz y perpetuo. También es personal, en una relación íntima y cercana entre Dios y su pueblo. Es impresionante comprobar que aquella obediencia formal y externa a la ley, se ha convertido ahora en una obediencia interna producida por la obra del Espíritu Santo. La nuestra ya no puede ser una obediencia de conveniencia ni de religión, sino de corazón y convicción.

Pensamiento: Porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado. (Ro. 5:5)

,Unión Bíblica “Notas Diarias”

Sombra y figura

Domingo 03 de Mayo de 2026

Hebreos 9:1-10

El autor nos presenta otro contraste que muestra la superioridad del nuevo pacto que Jesús estableció. Menciona el culto del antiguo orden y su santuario.

Exposición

El santuario terrenal (vv. 1-5). El tabernáculo consistía en dos partes: el lugar santo y el lugar santísimo. Hebreos menciona el candelabro con siete lámparas y la mesa sobre la cual se colocaban los doce panes que recordaban la provisión de Dios. El lugar santo tenía una cortina a su entrada, y un segundo velo ante el lugar santísimo. En este, estaban el incensario y el arca del pacto, con su tapa o propiciatorio y los querubines que se alzaban sobre ella. Se menciona también el contenido del arca: la urna que contenía una muestra del maná, la vara de Aarón y las dos tablas con los diez mandamientos. Los dos querubines extendían sus alas de un extremo al otro del lugar santísimo y cubrían el propiciatorio, la tapa del arca. Se llamaba propiciatorio o expiatorio porque en él el sumo sacerdote rociaba la sangre del sacrificio en el día de expiación.

Los sacrificios (vv. 6-10). Aquí se describe el servicio realizado en cada una de las partes del tabernáculo (vv. 6-7). En la primera había actividad constante. En la segunda, solamente una vez al año, en el día de expiación, había acción en el lugar santísimo: la entrada de una sola persona, el sumo sacerdote. El acceso al lugar santísimo, que simboliza la presencia de Dios, estaba severamente restringido. Un solo hombre podía entrar, y solamente un día al año; el resto del pueblo era totalmente excluido. A la vez que el tabernáculo de Dios y el templo que lo remplazó simbolizaron la presencia de Dios con su pueblo, también simbolizaron la separación que el pecado produce.

Aplicación

Cada mueble del tabernáculo nos habla de una faceta diferente de la obra salvadora de Cristo y el símbolo de tabernáculo deja muy claro que hay un camino a seguir. No podemos acercarnos de cualquier manera, sino por el camino que Cristo nos marcó. Cuando el velo del templo se rasgó por la mitad, fue un acto de gracia, pues nosotros ahora tenemos el privilegio de entrar a la misma presencia de Dios Padre por medio de Cristo.

Oración: Demos gracias porque tenemos libertad para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesucristo.

Unión Bíblica “Notas Diarias”