Devocional
Una multitud de huesos secos
Jueves 01 de Enero de 2026
Ezequiel 37:1-14
Yahweh había dicho: os haré regresar a vuestra propia tierra (36:24). En este texto, el profeta recibe una visión de la regeneración del pueblo, que veía el exilio como una multitud de muertos.
Exposición
La visión profética de los huesos secos (vv. 1-6). Ezequiel es transportado por el Espíritu hasta un valle lleno de huesos. En lenguaje simbólico, representaban al pueblo de Israel deportado (v. 11). Que eran muchísimos y estaban completamente secos es una hipérbole, porque los desterrados no eran tantos como da a entender la figura. La pregunta de Yahweh es retórica: ¿Podrán revivir estos huesos? Y la respuesta del profeta es lógica: Señor tú lo sabes. Entonces recibe la orden de profetizar a los huesos, es decir, de dirigir la palabra de Dios al pueblo para comunicarles un mensaje de vida. El Señor obrará por medio de su Espíritu para hacer revivir a su pueblo. La resurrección de los huesos secos (vv. 7-10). Obedeciendo el mandato de Dios, Ezequiel profetizó, pero la obra de restauración es de Yahweh. Entonces los huesos empezaron a unirse; los tendones, la carne y la piel los cubrieron… pero les faltaba vida. El profeta debe hablar, pero esta vez al Espíritu, porque sin su acción no podían recobrar la vida. Cuando el espíritu entró en ellos revivieron. El pueblo derrotado y exiliado en Babilonia es visto como un pueblo numeroso restaurado.
La restauración de Israel (vv. 11-14). La acción divina es sobre la casa entera de Israel. Aquí se produce un cambio de metáfora y de los huesos secos se pasa a las tumbas, pero el sentido es el mismo. No se trata de la resurrección de los que murieron en el exilio, sino de los judíos deportados (pues para ellos el destierro era como su tumba). Debemos señalar que ya en este tiempo, la idea de la resurrección era conocida.
Aplicación
Destaca en este pasaje la importancia de la palabra de Dios que unida a la acción del Espíritu es el medio empleado por el Señor para tener vida. Por otro lado, todos los hombres estamos muertos en nuestros pecados y solo por la palabra y el Espíritu soberano podemos tener vida eterna.
Reflexión: Pero no hay renovación posible sin retorno serio, con actitud de sumisión, a la lectura y estudio de los textos sagrados. (Pablo Wickham)
Unión Bíblica “Notas Diarias”
La unión de Israel y Judá
Viernes 02 de Enero de 2026
Ezequiel 37:15-28
Ezequiel debe hacer un nuevo acto simbólico por medio del cual dará a entender el fin de una división y que Israel y Judá vuelvan a ser un solo pueblo.
Exposición
Una unión simbolizada por dos varas (vv. 15-23). En una vara debía escribir el nombre de Judá; y, en la otra, José vara de Efraín. En ambos casos debía añadir a sus asociados israelitas: Benjamín en la situación de Judá; y en la otra, el resto de tribus de Israel. Seguidamente, debía unir ambas varas en un solo haz. Aunque parece de fácil comprensión, la representación simbólica requería la explicación de la palabra de Dios. Esta consiste en la promesa de tomar a los deportados que estaban repartidos en distintos lugares, para reunirlos en un solo pueblo. Unidos no serían contaminados por la idolatría, como ya había acontecido en el pasado. Juicio y exilio habrán surtido efecto como medios de purificación… finalmente se constituirá una única nación, con un solo rey. Esta profecía alude al nuevo pueblo de Dios, en que habrá un rebaño y un pastor.
Un solo pueblo con un gobierno único (vv. 24-28). La casa de David reinará sobre el pueblo. Esta promesa nunca se cumplió después del exilio, por tanto, debemos entender que va más allá del regreso de los deportados y adquiere una dimensión mesiánica que tendría lugar en el futuro. En el NT, el reino primero se hace presente con Jesús y su consumación, con su regreso final para dar paso al estado eterno. De ahí que haya un solo rey y un solo pastor de su rebaño (Jn. 10:16). Habitarán en la tierra para siempre. Entonces las naciones reconocerán el poder de Yahweh en medio de su pueblo (Ap. 21:22-26).
Aplicación
Lo esencial de este texto es la importancia que da a la unidad del pueblo de Dios. La unión no se realiza por voluntad de los seres humanos, sino que la hace Yahweh. Observamos dos detalles: a) los que forman un solo pueblo son aquellos que Dios ha salvado y purificado. No vemos que se busque una unidad institucional creando una estructura religiosa; b) los que formaban un solo pueblo se habían dividido y ahora es Dios quien los une de nuevo para ser su pueblo.
Pensamiento: El Espíritu de Dios no tiene más que un templo en la tierra; por tanto, todos los que son morada de Dios por su Espíritu Santo forman parte de este templo. (Mariano San León).
Unión Bíblica “Notas Diarias”
Oráculo relativo a Gog
Sábado 03 de Enero de 2026
Ezequiel 38:1-23
Este capítulo y el próximo, son los dos únicos que en el AT mencionan a una nación extranjera: Magog, cuyo príncipe era Gog; que se levanta contra el pueblo de Israel.
Exposición
Yahweh usará a Gog (vv. 1-6). Magog es, quizás, una referencia a Siria, en la época de los seléucidas. Gog, sería Antioco Epifanes, que ha pasado a la historia como el que estableció el horrible sacrilegio (Dn. 11:31 NVI). Ezequiel anuncia un suceso futuro. El NT lo toma como figura del anticristo (Mt. 24:15). Por el norte, el gobierno de los seléucidas incluía Mesec y Tubal, (Asia Menor). El profeta anuncia que, cuando llegue el momento, Yahweh arrastrará a este personaje contra su voluntad, con su ejército para salir en campaña contra Israel.
El objetivo de reunir a un ejército (vv. 7-13). Gog debía prepararse para invadir dentro de muchos días Israel; el cual se había establecido en su tierra, en paz, desde hacía cuatro siglos. Atacaría a Israel como un huracán, saqueando sus riquezas. Antioco, al ser derrotado en Egipto, se volvió contra los judíos. Quiso imponer el helenismo y hubo persecución. Contra esta situación se levantaron Matatías y los macabeos. Juan toma el levantamiento como símbolo del ataque final de las fuerzas anticristianas contra la iglesia antes del regreso de Cristo (Ap. 20:8).
El ataque final de Gog (vv. 14-23). Las tropas de Antíoco vendrían del norte para atacar a Israel en los últimos días del inicio de la invasión. Pero la expresión últimos días puede aludir al tiempo previo a la venida del Mesías. Los pueblos numerosos encarnan (cf. Ap. 20:8) la oposición mundial contra la iglesia antes de la parusía. La guerra contra Antíoco provocaría mucha tribulación y dolor, pero duró poco tiempo. Es una señal de la breve y última tribulación final (Ap. 11:7-14).
Aplicación
Cerca del final de la historia habrá grandes sucesos que tendrán a la iglesia como objetivo. El propósito de las naciones es intentar eliminarla. El espíritu anticristiano está presente en nuestro mundo, por la persecución, o de manera más sutil impidiendo que el mensaje del evangelio se extienda y la gente pueda conocer a Cristo.
Reflexión: La escatología cristiana ha perdido el aguijón de la apocalíptica y se ha convertido en una sabiduría barata sobre el final del tiempo. (F. J. Vitoria)
Unión Bíblica “Notas Diarias”
Profecía contra Gog
Domingo 04 de Enero de 2026
Ezequiel 39:1-20
En los últimos versículos del capítulo anterior, se anunciaba el juicio contra Gog y sus aliados por medio de plagas como las que hubo en Egipto. Ahora se concreta su derrota.
Exposición
Victoria sobre Gog (vv. 1-6; 11-13). Con la figura de quebrar arcos y arrojar flechas a la basura, el profeta anuncia la derrota que sufrirán las tropas capitaneadas por Gog. El ejército invasor caería muerto sobre los montes de Israel, sin intervención de los soldados, pues sería una acción soberana de Yahweh. La destrucción alcanzará hasta la tierra de Magog. Por otro lado, la tierra invadida por Gog, sería su tumba de grandes dimensiones, pues en ella se echarán los cadáveres que los animales salvajes habían dejado. Después de sepultar a los muertos, el valle recibirá el nombre de Hamón-gog (ejército de Gog). El valle quedaba fuera de las fronteras de Israel.
Cuidado de Israel (vv. 7-10). Por la victoria obtenida, Israel reconocerá que Yahweh es su protector. El Señor no permitirá que su santo nombre sea profanado, porque el que ataca a Israel es como si lo hiciera a Dios. Quizás la profanación sea una profecía que señala al templo que fue degradado por Antíoco y santificado tras conseguir derrotarle. Todavía tendrían que pasar varios siglos hasta que eso ocurriera.
Saneamiento de la tierra (vv. 14-16). Después de siete meses (cifra simbólica), tendrían que elegir a hombres que recorriesen el país buscando restos humanos. Unos señalarían donde estaban y otros procederían a enterrarlos. Este cometido tenemos que verlo a la luz de las leyes ceremoniales de Israel (Lv. 5:2; Nm. 19:11-18).
Aplicación
En perspectiva profética, podemos aplicar el pasaje de la misma forma que lo hace Juan: a la batalla final contra Satanás y las naciones a las que este había engañado (Ap. 20:8-9). El engaño es una de las armas preferidas del diablo y el Señor Jesús ya advirtió lo que ocurriría en el tiempo del fin (Mt. 24:24). Satanás había engañado a las naciones impías pensando que la alianza corrompida conseguiría derrotar al pueblo de Dios. Pero Cristo aparece de repente para vencer a todos sus enemigos.
Pensamiento: El carácter repentino de este juicio sobre Gog y Magog, es tan repentino e inesperado como el relámpago que destruye cayendo desde el cielo. (W. Hendricksen)
Unión Bíblica “Notas Diarias”
Juicio y misericordia
Lunes 05 de Enero de 2026
Ezequiel 39:21-29
La porción anterior expresaba la importancia de la victoria conseguida mediante el poder de Dios, sin intervención humana. Para el pueblo que estaba en el exilio sería de gran estímulo y esperanza el ver como Yahweh actuaría en el futuro.
Exposición
Revelación de la gloria de Dios (vv. 21-24). El pasaje considera la aplicación práctica del anuncio futuro de juicio contra Gog. Recuerda la causa de la deportación: la corrupción y la infidelidad solo generan castigo. Las naciones comprenderían que Israel fue castigado, no por la impotencia de su Dios, sino por las iniquidades que había cometido. Pero las naciones ejecutoras del castigo serían a su vez juzgadas, y en este juicio se revelaría la gloria de Yahweh. Tanto el exilio de Israel, como la futura destrucción de Gog, evidencian la gloria de un Dios santo que no pasa por alto el pecado de nadie.
Misericordia de Dios hacia su pueblo (vv. 25-29). El Dios que había castigado a su pueblo, ahora tendrá compasión de ellos; y les da una promesa de restauración que tiene un alcance futuro (pues va más allá del regreso a Jerusalén de los que habían sido deportados a Babilonia). ¡Claro que Yahweh los hará volver de entre las naciones y los reunirá de nuevo en su tierra! Una promesa que se cumplió en el 538 a.C., cuando casi cincuenta mil judíos regresaron bajo Zorobabel (cf. Esd. 2:64-65). Yahweh será santificado en medio de las naciones al contemplar como él muestra su misericordia a su pueblo después de haberlos castigado.
Aplicación
La promesa se extenderá mucho más lejos, cuando Yahweh derramará el Espíritu sobre su pueblo, porque anuncia el advenimiento de una nueva era con la restauración espiritual que tendrá lugar con la llegada del Mesías y su obra redentora, juntamente con el derramamiento del Espíritu Santo. Como dijo el profeta Isaías: hasta que desde lo alto el Espíritu sea derramado sobre vosotros (Is. 31:15, cf. Ez. 36:26-27, 37:14)). Nosotros vivimos esta nueva era (que se inició en Pentecostés y que se consumará con el regreso de Cristo).
Pensamiento: Yahweh había de renovar su relación matrimonial con su pueblo unido hasta tal grado que iba a ser como si comenzara de nuevo. (Pablo Wickahm)
Unión Bíblica “Notas Diarias”
Dios revela su plan de restauración
Martes 06 de Enero de 2026
Ezequiel 40:1–4
Después de anunciar el juicio a las naciones y la futura restauración de Israel, Yahweh concede a Ezequiel una visión que inaugura una nueva etapa: la revelación del templo restaurado. Para un pueblo exiliado que había perdido el templo —símbolo de la presencia divina— esta visión significaba mucho más que un edificio; representaba esperanza, dirección y propósito. Dios no solo promete restaurar, sino que le muestra al profeta cómo lo hará, paso a paso y con exactitud. Su plan no es improvisado: cada detalle lleva la marca de su voluntad perfecta.
Exposición
Ezequiel es transportado “en visiones de Dios” a la tierra de Israel y colocado sobre un monte alto. Desde allí contempla una estructura majestuosa, semejante a una ciudad. La escena comunica que lo que Dios está por mostrar no es una idea simbólica, sino un diseño concreto y ordenado. Aparece un varón resplandeciente, portando una cuerda y una vara de medir, instrumentos que simbolizan exactitud, propósito y planificación divina. La restauración de Dios es siempre intencional, nunca caótica.
Antes de mostrar el templo, el hombre le da una instrucción esencial: “Mira con tus ojos, oye con tus oídos y pon tu corazón en todo lo que te muestro”. Dios pide atención total. Antes de la reconstrucción exterior, debe haber disposición interior. La restauración no comienza con piedras ni muros, sino con un corazón que escucha. Este mandato revela una enseñanza profunda: la transformación divina inicia cuando el pueblo abre mente y corazón a la voz de Dios.
Ezequiel debía comunicar todo lo que veía al pueblo de Israel. De este modo, la visión se convierte en testimonio y mensaje de esperanza. Dios no solo restaura lo perdido; también enseña a su pueblo a depender nuevamente de su palabra. Cada medida del templo anuncia que el futuro de Israel no se basará en el poder humano, sino en el plan perfecto del Señor.
Aplicación
Dios sigue revelando su voluntad a quienes tienen oídos atentos y corazón dispuesto. Muchos piden restauración, pero pocos están dispuestos a obedecer las instrucciones que la hacen posible. Este pasaje nos recuerda que la renovación espiritual comienza escuchando a Dios con reverencia. Solo cuando su palabra ocupa el centro de nuestras vidas, Él puede reconstruir lo que el pecado y la desobediencia destruyeron.
Pensamiento
La restauración de Dios comienza cuando su pueblo aprende a escucharle nuevamente. Oír su voz es el primer paso hacia una vida renovada por su gracia.
El acceso a Dios exige santidad y orden
Miércoles 07 de Enero de 2026
Ezequiel 40:5–27
Ezequiel dedica muchos detalles al templo: muros, puertas y medidas. No es casualidad. Dios usa esta precisión para enseñar que la cercanía con Él requiere orden, separación y reverencia. Israel había profanado lo santo, y por eso el profeta muestra que el encuentro con Jehová no puede darse sin santidad.
Exposición
El muro exterior (v. 5) Marca la frontera entre lo santo y lo común. No excluye al pueblo, sino que protege la santidad del lugar. También nuestra vida debe tener límites que preserven la comunión con Dios.
Las puertas (vv. 6–16) Cada puerta tiene medidas exactas: el acceso a Dios no es arbitrario. Él establece las condiciones de acercamiento. Cristo es la puerta por la cual entramos al Padre, el único camino legítimo hacia su presencia.
El atrio exterior (vv. 17–19) Su simetría refleja el carácter ordenado de Dios. La adoración verdadera se expresa en armonía y reverencia. Nuestras vidas deben reflejar ese mismo orden: fe estructurada, obediencia y disciplina espiritual.
Las puertas del norte y del sur (vv. 20–27) Las mismas medidas se repiten: todos son llamados bajo un mismo estándar de santidad. Dios no muestra favoritismo; todos deben presentarse ante Él con pureza y respeto.
Aplicación
El pasaje nos recuerda que la gracia no reemplaza la santidad; la confirma. A través de Cristo tenemos acceso libre al Padre, pero ese acceso requiere corazones consagrados. La verdadera adoración no nace del descuido, sino de la reverencia.
Pensamiento
La santidad no aleja a Dios; prepara el camino para su presencia. Donde hay orden y pureza, Dios habita con gozo.
La Responsabilidad de la Presencia
Jueves 08 de Enero de 2026
Ezequiel 40:28–46
A medida que el profeta Ezequiel es guiado hacia el interior del templo, observa que cada paso hacia adentro implica un acceso más restringido. Esta progresión no es accidental: revela una verdad espiritual profunda. Cuanto mayor es la cercanía con Dios, mayor es también la responsabilidad que recae sobre quienes se aproximan a su presencia. La comunión con el Señor nunca es liviana ni superficial; siempre demanda reverencia, obediencia y santidad.
Exposición
El atrio interior: un acceso más cercano (vv. 28–31) El ingreso al atrio interior representa un nivel más profundo de comunión con Dios. No todos podían entrar allí. Este espacio más cercano al santuario subraya que la intimidad con Dios está acompañada de mayores exigencias espirituales. La santidad deja de ser una idea abstracta y se convierte en una condición práctica para permanecer en su presencia.
El lugar del servicio sacerdotal (vv. 32–38) Las cámaras y áreas destinadas a los sacerdotes revelan que el servicio a Yahweh requería preparación cuidadosa, pureza ceremonial y una vida dedicada exclusivamente a Él. No se trataba solo de realizar rituales, sino de vivir conforme al carácter santo de Dios. La cercanía al altar exigía corazones consagrados y manos limpias.
La función de los ministros (vv. 39–46) Cada sacerdote tenía una función claramente definida dentro del templo. Esta organización del culto no solo facilitaba el servicio, sino que también protegía al pueblo de la corrupción espiritual que había marcado su historia pasada. Dios establece orden porque el desorden espiritual siempre conduce al alejamiento de su voluntad.
Aplicación
Este pasaje nos confronta con una verdad esencial: servir a Dios no es un acto superficial ni improvisado. La cercanía con Él requiere una vida examinada, un corazón sensible y un compromiso real con la santidad. No podemos pretender intimidad con Dios sin permitir que su carácter transforme nuestra manera de vivir, servir y relacionarnos con otros.
Pensamiento: La cercanía con Dios es un privilegio, pero también una responsabilidad. Quien camina más cerca de su presencia está llamado a reflejar con mayor claridad su santidad en cada área de la vida.
El Regreso de Su Gloria
Viernes 09 de Enero de 2026
Ezequiel 40:47–49
La visión del templo que Dios concede a Ezequiel se acerca a su culminación. En estos versículos finales del capítulo 40, el profeta describe el altar y el pórtico del templo. No se trata de simples detalles arquitectónicos; cada elemento apunta a una verdad espiritual mayor. Todo está dispuesto, ordenado y consagrado, porque algo glorioso está por suceder: el regreso de la gloria de Yahweh, que se manifestará plenamente en los capítulos siguientes.
Exposición
El altar como centro del culto (v. 47) El altar ocupa una posición central en el atrio interior. Esto no es casual. El altar representa el lugar donde se ofrece sacrificio, donde el pecado es tratado y donde se restaura la comunión con Dios. Antes de que la gloria divina vuelva a llenar el templo, el altar debe estar en su lugar. Dios enseña así que la restauración espiritual comienza con la expiación y la reconciliación. No hay comunión auténtica con Dios sin tratar primero el problema del pecado.
El pórtico del templo (vv. 48–49) El pórtico marca la entrada al lugar santo. Es el umbral entre lo exterior y la presencia de Dios. Su cuidadosa descripción subraya que el acceso a Dios es santo, ordenado y deliberado. Este pórtico anticipa el momento en que la gloria de Yahweh volverá a cruzar ese umbral para habitar nuevamente entre su pueblo. La restauración que Dios promete no es solo física o nacional, sino profundamente relacional: Él desea volver a morar con los suyos.
Aplicación
Dios no manifiesta su gloria de manera arbitraria. Primero prepara el lugar y prepara al pueblo. En Cristo, el sacrificio perfecto ya fue ofrecido, y ahora nosotros somos el templo del Espíritu Santo. Esto nos llama a vivir vidas consagradas, ordenadas y sensibles a Su presencia. La pregunta no es si Dios desea habitar con nosotros, sino si estamos preparados para recibirlo con corazones limpios y obedientes.
Pensamiento final
Dios restaura su casa porque anhela habitar en medio de su pueblo. Donde hay preparación, arrepentimiento y adoración sincera, allí Su gloria se manifiesta.