Devocional

La niña de su ojo

Martes 01 de Septiembre de 2026

Zacarías 2:1-13

Este pasaje iba dirigido a personas que debían involucrarse en la reconstrucción del templo. Las condiciones eran duras, como vemos en Esdras y Nehemías. Pero Zacarías les levanta el ánimo: ellos hacían construcciones materiales pero los planes de Dios van mucho más allá y apuntan a un reino sobrenatural. Zacarías los anima hablando de…

Exposición

Su provisión (vv. 1-4). Este no era momento de reconstruir el muro, sino el templo [Esd. 5:1, 2; Hag. 1:8]. El Señor no recrimina al varón que planifica la obra, y da una promesa que dirigirá sus miradas al momento en que los muros de Jerusalén se verían sobrepasados por la gran cantidad de gente que en ella llegará a habitar. Esto tuvo que animar mucho a un pueblo pequeño y vulnerable, con enemigos cerca y con pocos recursos materiales. En el futuro, Dios proveerá y multiplicará. Cualquier muro que construyeran se quedaría pequeño…

Su protección y presencia (vv. 5-10). Además, las murallas físicas de defensa serían innecesarias porque en el futuro el Señor mismo iba a ser su protector, regalándoles su presencia gloriosa en medio de ellos. Tanto la realidad de la protección vino hacia ellos, como la del juicio a las naciones opresoras (vv. 6, 9), se deben a un hecho maravilloso: para el Señor somos lo más precioso y valioso (v. 8b) y, por tanto, lo más digno de ser cuidado. Somos «la niña de su ojo» (Dt. 32:10; Sal. 17:8).

Sus planes futuros (vv. 11-13). El reino de Dios ya se está edificando, pero todavía no ha llegado a su culminación. Pero llegará, con toda seguridad; y el pueblo de Dios lo disfrutará a tope porque se sentirán privilegiados. Será tan seguro como el hecho de que Dios ya se ha puesto en marcha (v. 13). Ante esta realidad, ahora solo nos queda callar y disfrutar por adelantando.

Aplicación

Dios nos anima también a nosotros a seguir colaborando en la edificación de su reino con estas gloriosas realidades. Cierto es que el Dios trascendente que gobierna el universo es también el Dios inmanente que está a nuestro lado; protegiendo, proveyendo, controlando y actuando en todos nuestros asuntos, dándonos fuerzas para seguir colaborando con él en su reino. Para eso somos la «niña de su ojo» (Hab. 2:20 y Sof. 3:17).

Oración: Señor ayúdame a vivir a la altura de los privilegios que me has dado.

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Diferencias preciosas

Miércoles 02 de Septiembre de 2026

Zacarías 3:1-10

En el pasaje de hoy veremos un atisbo de aquel renuevo que establece, hace progresar y llevará a su culminación el reino que ya está en marcha. Su purificación del pecado es la que hace posible que seamos personas diferentes. Vamos a centrarnos un poco en las preciosas diferencias que leemos.

Exposición

Dos abogados diferentes (vv. 1-3). La escena es tremenda. Satanás se sitúa en el lugar del fiscal para acusar a Josué. Pero el ángel del Señor, posiblemente el mismo Señor pre encarnado, sale a su favor para defenderle antes de que el Acusador siquiera pueda abrir la boca. A pesar de su lamentable estado físico, que apunta a su incapacidad moral y espiritual, Josué está delante de aquel abogado que puede defenderlo y vindicarlo (Ro. 8:33, 34).

Dos vestimentas diferentes (vv. 4, 5). Estas vestiduras viles, que simbolizan el pecado de Josué, quedan eliminadas tras la orden del ángel. Josué puede disfrutar no solo de limpieza espiritual sino también de la dignidad y autoridad que requieren su cargo como sumo sacerdote. ¡Qué bendición poder oír de los labios del mismo Señor esta «sentencia absolutoria»: He quitado de ti tu pecado!

Dos encargos y personas diferentes (vv. 6-10). A Josué, una vez restaurada su dignidad se le pide obediencia, y se le encarga una misión que puede entenderse como doble: servir en el templo, su lugar natural; pero también gobernar sobre mi casa. El ámbito de la «casa» de Dios trascenderá el propio templo para referirse a todo su reino. Esta nota nos lleva al momento futuro en que otro Josué (Salvador) asumirá sus funciones de Sumo Sacerdote, pero también de rey (Heb. 3:6; 8:1). A ese renuevo (v. 8) señalan Josué y esos varones simbólicos (personas proféticas, presagios). Él será el que lleve a su culminación el reino de Dios prometido (v. 10).

Aplicación

Estemos profundamente agradecidos y adoremos al Señor por su salvación por la cual pasamos de pecadores perdidos a siervos dignos de una gran misión. Él nos defiende, perdona, capacita, amonesta y nos adelanta preciosas bendiciones futuras para que podamos vivir con esperanza (He. 6:17-20). Que esto nos anime para asumir nuestras responsabilidades como sus siervos.

Pensamiento: ¡Qué diferencias más preciosas hay entre Dios y su obra y la de Satanás!

Unión Bíblica “Notas Diarias”

De "pequeñeces"... ¡nada!

Jueves 03 de Septiembre de 2026

Zacarías 4:1-14

El capítulo 3 se centró en Josué, este lo hace en Zorobabel y en la gran obra que él, junto a Josué, están haciendo. El relato de la obra que se hacía en la tierra está ahí para hacernos pensar en la gran obra de avance del glorioso reino de Dios en la que todos estamos involucrados. Por ello centrémonos en estos puntos importantes del texto.

Exposición

Un candelabro precioso (vv. 1-2). Muy elaborado. Era una de las piezas del templo, símbolo de la presencia de Dios como luz en medio del pueblo. Pero también podríamos verlo como símbolo de la comunidad de Dios en su propósito de extender la luz de Dios y su palabra en medio de este mundo oscuro.

Una contestación pospuesta (vv. 3-5, 11, 12). Aunque Zacarías lo pide tres veces, el ángel no le responde. Ahora eso no toca. Probablemente lo que el ángel debía decirle y él debía saber era más prioritario e importante que saciar su curiosidad en torno a lo relativo al candelabro. ¡Buena lección para aprender a esperar!

Una confirmación potente (vv. 6-10, 14). Esta confirmación tiene que ver con Zorobabel y la obra de reconstrucción. El templo y en general el reino de Dios se irá constituyendo no por las fuerzas humanas o recursos materiales o personales sino poder del Espíritu Santo. Con este poder, Zorobabel pondrá la «piedra de remate» que marcará el final de la construcción. Y por ese mismo poder las «pequeñeces», la obra de Dios humilde y despreciada por muchos dará paso a un reino que evidenciará la gloria y majestad del Señor. Esta visión confirma el importante papel de Zorobabel y Josué, esos dos olivos que son la respuesta a la pregunta no contestada (v. 14). Esos dos personajes apuntan a otros dos testigos futuros que también actuarán en el nombre de Dios (Ap. 11).

Aplicación

Al igual que el pueblo en tiempos de Zacarías nosotros también somos «una comunidad pequeña y frágil… ¿Cómo nos mantendremos? ¿Cómo mantendremos la lámpara encendida?» (B.Webb). Pues si podremos no solo mantenernos sino además seguir trabajando en el avance del reino será por el poder del Espíritu Santo. Cualquier esfuerzo sincero invertido en el reino será potenciado por el Espíritu. Por ello debemos luchar en sus fuerzas y no en las nuestras (Fil 1:6).

Pensamiento: En el reino de Dios no hay «pequeñeces».

Unión Bíblica “Notas Diarias”

El peor obstáculo del reino

Viernes 04 de Septiembre de 2026

Zacarías 5:1-11

En las dos visiones de este capítulo notamos un cambio de tendencia. Del avance del reino y de sus protagonistas pasamos al peor de los obstáculos que éste tiene que enfrentar: el pecado. Aunque son dos visiones distintas tienen puntos importantes en común que ahora veremos.

Exposición

Los pecados anunciados (vv. 1, 2, 5-8). Zacarías ve un rollo de los que se usaban para escribir, pero de enormes dimensiones. Era más un cartel o valla publicitaria que anunciaba algo importante: el trato de Dios con el pecado. Al volar, todo el mundo podría verlo como un castigo seguro e inminente. Dios tiene la intención de que todo el mundo sepa que el pecado es el peor enemigo del reino. Esto es lo que vemos en Ro. 1.

Los pecados condenados (vv. 3, 4). Los pecados anunciados ahora son condenados. Aquí el robo y el falso testimonio (3º y 8º mandamientos) pueden apuntar a la desobediencia de toda la ley de Dios. Por esta actitud permanente contra Dios y contra el prójimo, los pecadores son extirpados, cortados de la comunidad que está comprometida con Dios. Finalmente serán totalmente destruidos. Los pecadores no pueden esperar otro final para sus rebeldías. Si no fuera por la gracia de Dios todos correríamos esta misma suerte. Esto es lo que vemos en Ro. 2 y 3.

El pecado endiosado (vv. 9-11). La segunda visión se centra en los pecados, pero no ya en sus acciones concretas como en la primera sino en el «principio» que hay detrás de él: rebeldía y desafío constante contra Dios. La efa, cubeta para medir grano, y la mujer que contiene simbolizan la maldad. Es significativo que el lugar de destino de la efa es Sinar (Babilonia), el lugar donde se levantó la Torre de Babel (Gn. 11:2, 4), símbolo de rebeldía. Allí es puesta en un pedestal en un templo para ser adorada. La peor manifestación del odio contra Dios.

Aplicación

L. Ravenhill afirma que el peor de los enemigos del avivamiento y del avance del reino es el pecado. Dios se lo toma muy en serio. Y eso mismo debes hacer tú. Examínate ante su palabra, llama a tus pecados por su nombre, llévalos a la cruz en arrepentimiento, comprométete a no volver a caer, confía en la gracia y poder del Señor y… disfruta de su perdón.

Oración: Gracias, Señor, porque el pecado será finalmente derrotado por tu poder.

Unión Bíblica “Notas Diarias”

El reino culminado

Sábado 05 de Septiembre de 2026

Zacarías 6:1-15

Al llegar a la última visión de las 8, comprobamos que el juicio y la construcción del templo que se atisban en el cap. 1 llegan a su culminación con el juicio de Dios sobre sus enemigos y la coronación del rey en el cap. 6. Por ello seguramente, Zacarías es el «Apocalipsis del Antiguo Testamento». Veamos estos dos importantes temas.

Exposición

Culminación del juicio (vv. 1-8). Los 4 carros con sus caballos eran máquinas poderosas de guerra símbolo de autoridad irresistible. Ellos representan a los siervos de Dios que ejecutan sus juicios (Sal. 104:4). Salen de la misma presencia de Dios ya que esos dos montes de bronce podrían representar tanto el templo como los montes destacados en la revelación de Dios (Moriá y Los Olivos). Esos carros van por toda la tierra estableciendo el juicio de forma completa. Pero destacan los que ejercieron el juicio de parte de Dios en el norte, Babilonia, el gran «enemigo de Dios» que representa las naciones hostiles que amenazaban a su pueblo. Lo hicieron de tal manera que el Espíritu quedó satisfecho.

Coronación del rey (vv. 9-15). Esperaríamos que se corona a Zorobabel al ser el gobernador. Pero lo fue Josué cuyo nombre hebreo significa «Yahweh salva» (con el tiempo sería equivalente de ¡¡Jesús!!). En Josué, en este momento, confluye los dos aspectos de la obra del futuro Cristo, el renuevo (v. 12, Jer. 23:5), aquel que sería rey y sumo sacerdote por excelencia (Heb. 7: 1 ss); aquél que llevaría la mayor gloria al templo (13; Hag. 2:7); aquél gobernará soberanamente y traerá paz al mundo (Ap. 2:26, 27). Para todos será evidente (v. 15) que el reino de Dios ha llegado su culminación. Y aunque el plan de Dios se cumplirá con toda seguridad, el Señor pide de su pueblo una actitud de obediencia a su palabra.

Aplicación

Al ver el final de esta serie de visiones vemos que Dios nunca deja el trabajo a medias. Lo termina de forma completa y gloriosa. Esta es su parte. Esto debe llenarnos, por una parte, de una actitud de agradecimiento, seguridad y esperanza sosegada y más en estos tiempos tan convulsos como estos (1 Ts. 4:13 ss). Pero también su soberanía no nos exime de estar sometidos a su palabra y apoyar el avance de su reino con nuestro compromiso activo (Fil. 2:12).

Oración: ¡Señor, venga tu reino, en breve!

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Acaricia el rostro de Dios

Domingo 06 de Septiembre de 2026

Zacarías 7:1-14

A estas alturas la reconstrucción del templo estaría bastante avanzada. Ellos se preguntaban si tendrían que seguir en la nueva etapa con los mismos rituales que antes o tendrían que cambiar algo (v. 1). Los caps. 7 y 8 se dedican a esta cuestión y más concretamente al ayuno. Para implorar el favor de Dios (v. 3 literalmente acariciar el rostro de Dios) debían tener claras algunas cosas.

Exposición

La motivación (vv. 4-7). Lo importante ahora no es el «qué hacer» sino el «cómo hacerlo». Ellos antes practicaron rituales correctos, pero con una motivación muy egoísta y superficial (v. 6). Dios ya les había avisado de este pecado, pero parece que no habían aprendido (v. 7). La actitud no «acaricia» el rostro de Dios (Is. 1:10-20).

La prioridad (vv. 8-10). Pasemos al «qué hacer». Los rituales como el ayuno no van a tener significado si antes no tenemos claras las prioridades. Lo primero es una actitud interna adecuada donde primen la verdad, la misericordia hacia el prójimo y la piedad hacia Dios. Esas actitudes sí que «acarician» el rostro de Dios y atraen su favor hacia nosotros (Mi. 6:8).

La clave (vv. 11, 12). No aprender de la historia es clave porque nos condena a repetir nuestros errores. Ellos no quisieron obedecer a los profetas anteriores que les avisaron, sino que endurecieron sobremanera su corazón contra Dios. El lenguaje usado aquí para describir la dureza de corazón es fuerte. Tener un corazón dócil a la palabra de Dios es clave para «acariciar» el rostro de Dios (Pr. 2).

La consecuencia (vv. 13, 14). Lejos de agradar a Dios, la dureza de corazón atrae su juicio y castigo. Aunque ellos clamaron, Dios ya no los podía escuchar y tampoco pudo evitar el exilio. La oración superficial que no es acompañada de la sinceridad de corazón no sirve para nada.

Aplicación

Centrarse en lo periférico y dejar de lado lo nuclear es muy peligroso, aunque se trate de la práctica de algo tan aparentemente piadoso como la asistencia al culto, la alabanza, el ejercicio de los dones o el ayuno voluntario y abnegado. Dejar de lado lo interno para primar lo superficial nos llevará por mal camino. Guarda tu corazón, esa es la clave para ti y para mí hoy (Pr. 4:23).

Pensamiento: El ayuno que acaricia el rostro de Dios es el del pecado de lo superficial.

Unión Bíblica “Notas Diarias”

Una ardiente pasión

Lunes 07 de Septiembre de 2026

Zacarías 8:1-23

En el pasaje se da respuesta definitiva a la pregunta planteada en 7:3. La respuesta viene en forma de 10 promesas a través de dos secciones (vv. 1-18 y vv. 19-23). Estas diez promesas dejan a las claras la «ardiente pasión» (v. 2) de Dios por su pueblo. La obra del Señor convertirá la tristeza del ayuno en el gozo y la paz del reino de Dios.

Exposición

La ardiente pasión (vv. 1-8) y sus efectos. El gran celo de Dios por su pueblo hará que Jerusalén sea totalmente restaurada y colmada de vida y gozo. De modo que donde antes solo había mentira, corrupción, tristeza y luto, ahora hay santidad, verdad, un pueblo salvado, alegre, disfrutando de una relación especial con su Dios. Y aunque esto sea extraño para muchos, para Dios no. Para él no hay sorpresas porque tiene todo planeado y tiene poder para cumplirlo (2 Co. 1:20, 21).

La actitud pedida (vv. 9-17) y sus bendiciones. Aquí el Señor les pide una actitud de coherencia con lo que oían de los profetas. Esa actitud debía incluir el esfuerzo por seguir trabajando en la restauración del templo y una vida caracterizada por la verdad, la paz, un corazón limpio y amoroso. Aunque el Señor les castigó en el pasado, ahora se ha propuesto bendecirles. Por lo que ellos debían estar tranquilos, sin temor (1 Jn. 4:18).

La atracción poderosa (vv. 18-23) y sus consecuencias. El Señor va a cambiar totalmente en el futuro el escenario. No hará falta el ayuno porque Dios va a convertir la tristeza en alegría (Sal. 30:11, 12). La poderosa obra divina será tan evidente que muchas personas, de muchas naciones gentiles también se verán atraídas hacia Dios, su favor y su gracia. Como consecuencia, Jerusalén se llenará de adoradores que aumentarán más, si cabe, la gloria de Dios.

Aplicación

De este pasaje recibimos consuelo al saber que Dios, después de la prueba, nos dará gozo (1 P. 1:6-9). Nos proporciona seguridad porque nada tomará a Dios desprevenido, sino que todos sus planes se cumplirán; para él no hay sorpresas. Nos urge al compromiso porque las promesas de Dios no nos eximen de nuestro esfuerzo en su Obra. Finalmente nos deben llevar a la adoración al Dios que está con nosotros (v.23) y nos ama con ardiente pasión.

Oración: Señor, que alegría y satisfacción poder decir ahora: ‘Yo también iré’ (v. 21).

Unión Bíblica “Notas Diarias”