La prueba de la verdad
Jueves 16 de Julio de 2026
1 Juan 2:22-29
Este es uno de los pasajes (v. 27) en los que con más claridad podemos ver la importancia de conocer bien el contexto que rodea un texto para no llevarnos a error. No podemos prescindir de los maestros a menos que queramos arriesgarnos a quedar a merced de los errores de los enemigos de Cristo. Pero ¿Qué tenemos en el contexto de este texto que sea tan importante? Veamos…
Exposición
Los mentirosos (vv. 22-26). Juan ahora da detalles sobre estos anticristos y sus mentiras. No solo son falsos cristianos sino que además su objetivo es negar la divinidad de Cristo: «Dios no ha podido hacerse hombre en Cristo». Negando su deidad, no solo hacen nula la eficacia de la obra de la cruz y la salvación que hay en su Nombre (v. 25) sino que además niegan al Padre que dio testimonio del Hijo (Jn. 5:37). Así preparan el terreno para que los creyentes los busquen a ellos, como mediadores para llegar al «verdadero conocimiento» que según ellos solo los maestros gnósticos les podían dar. Ellos eran los «iluminados», los privilegiados. Frente a esto los cristianos sinceros debían mantenerse fieles a lo que habían aprendido desde el principio (Jn.15:10).
Los que tienen la unción del Espíritu y su Palabra (vv. 27-29). Los anticristos querían anular a Cristo y así sustituirle como mediador entre los cristianos y Dios. Los gnósticos, se creían los únicos que darían el verdadero conocimiento de Dios. De ahí que Juan reaccione enérgicamente afirmando que ellos no necesitan este tipo de maestros. Los cristianos tienen el Espíritu Santo, y su guía los puede llevar a toda la verdad (Jn. 16:13). El Espíritu Santo obra a través de la Palabra pero también de verdaderos maestros (Ef. 4:11). Por eso entendemos que Juan no quiere que los cristianos rechacen el ministerio de todos los maestros. Pero sí el de los otros «maestros» falsos.
Aplicación
Nosotros, al igual que los cristianos de entonces, tenemos a Cristo, la unción del Espíritu Santo, la Palabra de Dios y buenos maestros a nuestra disposición. Con todos estos recursos podemos estar tranquilos cuando él venga porque no tendremos que ser avergonzados y esquivar su escudriñadora mirada (v. 28). Porque pasamos la prueba de la verdad.
Oración: Señor gracias por el precioso don del Espíritu Santo y la Palabra.
Unión Bíblica “Notas Diarias”