Devocional hoy

Miércoles 21 DE FEBRERO DE 2024

El naufragio

Hechos 27:27-44

En la situación desesperada en que se encontraban los que iban en la nave, solo Pablo conservaba el ánimo descansando en la promesa del Señor.

Exposición

Aproximándose a tierra. Catorce días en medio del temporal destrozaba el ánimo de cualquier persona. Pero, fue entonces que los marineros sospecharon que estaban cerca de tierra (v. 27). Lo comprobaron por medio de una sonda, que iba dando cada vez menos profundidad en el mar (v. 28). El temor, en una noche oscura, es que no vieran los escollos que podía haber en la costa, por tanto, soltaron las anclas para inmovilizar el barco (v. 29). Los marineros procuraban salvarse, abandonando la nave, escapando en la barca auxiliar. Pablo percibió esa intención y advirtió al centurión que, si abandonaban la nave, nadie se salvaría, por lo que cortando las amarras dejaron que el bote se perdiera (vv. 30-32). Nuevamente el apóstol alentó a que recuperasen fuerzas para el desenlace final, todos los que las habían perdido por un largo ayuno, dándoles ejemplo él mismo, que partió pan, dio gracias y comenzó a comer, siendo imitado por todos (vv. 33-37).

Naufragio controlado. La nave fue totalmente aligerada de carga para elevar su flotación. Todo el trigo fue arrojado al mar. La playa, que ya divisaban, era el mejor lugar para varar la nave (vv. 38-39). Iniciaron una maniobra de aproximación, pero solo consiguieron que la nave encallada e inmóvil se fuera abriendo por los golpes de mar que recibía. Los soldados querían matar a los prisioneros para evitar que huyesen, con lo que también corría peligro la vida de Pablo, pero Dios había determinado su salvación, con lo que el centurión impidió que lo hiciesen y permitió que todos, arrojándose al mar, con o sin ayuda alcanzasen la playa (vv. 40-44).

Aplicación

Nuevamente podemos encontrar algunas aplicaciones para un líder bíblico. Quien está en esa condición se ocupa de las necesidades de los demás: orando, y dando ejemplo, como hizo Pablo. Crea también tranquilidad en el entorno, cuando hay que afrontar situaciones difíciles, no es ciego a los peligros, pero genera tranquilidad. Recuerda siempre las promesas de Dios y descansa plenamente en ellas.

Reflexión: La iglesia necesita este tipo de liderazgo para ser conducida en tranquilidad y seguridad.

Unión Bíblica “Notas Diarias” Por : Samuel Pérez Millos