El reino en marcha
Lunes 31 de Agosto de 2026
Zacarías 1:1-21
El propósito de Dios es instaurar su reino de forma definitiva, y Zacarías muestra aspectos de su edificación. Hoy comenzaremos a ver algunos de ellos que son vitales. Una de las grandes bendiciones del reino, es que Dios quiere usarnos en su edificación en esta época de la historia (recordemos los nombres de la Introducción).
Exposición
Arrepentimiento y aprendizaje (vv. 1-6). Son las únicas actitudes frente a la ira de Dios (v. 2), en relación al pasado de sus padres (vv. 4, 5) y sobre todo ahora, frente a la palabra de autoridad divina (v. 6). Para comenzar a edificar el reino de Dios se requiere obediencia; centrarse en su voluntad y no en sus intereses (Hag.1) Eso hace necesario que se arrepientan y recuerden lecciones del pasado. Nuestra participación en el reino comienza «volviendo al Señor» ahora.
Palabras consoladoras (vv. 7-17). Es otro aspecto básico que hace posible la edificación del reino. En esta primera visión, el ángel de Yahvé pregunta a Dios hasta cuándo su ira permanecerá sobre ellos. Dios les consuela con tres ideas: el amor (el celo) de Dios se mantiene intacto hacia su pueblo frente al castigo de los paganos (vv. 14, 15); Dios permitirá que Jerusalén sea de nuevo edificada (v. 16) y, en tercer lugar, Jerusalén volverá a gozar de toda la bendición y consuelo de Dios (v. 17)
Los poderosos artesanos (vv. 18-21). Frente al tremendo poder de las 4 naciones (cuernos) que han acosado al pueblo por años (v. 19), el Señor va a usar a 4 carpinteros (o artesanos) aparentemente más débiles, pero que en las manos de Dios iban a ser poderosos y eficaces agentes contra esas naciones (vv. 20, 21). Los humildes y sencillos en manos de Dios, pueden convertirse en «armas peligrosas» contra el enemigo (2 Co. 12:9, 10).
Aplicación
El reino de Dios está avanzando en nuestros días. Para ofrecer nuestra parte, contamos con los mismos recursos y «palabras consoladoras» con las que el Señor habló a su pueblo en la antigüedad: su amor, sus preciosas promesas (2 P. 1:3, 4) y los dones que el Señor nos ha regalado para que los usemos como herramientas sencillas, pero poderosas en sus manos (1) Co. 12:11). ¡Estemos en una actitud constante de vuelta al Señor!
Pensamiento: ‘Que Dios nos convierta en buenos carpinteros en su proyecto de edificación’ (B.W).
Unión Bíblica “Notas Diarias”