¡Vivid en santidad!
Sábado 24 de Enero de 2026
1 Tesalonicenses 4:1-12
Vemos aquí un llamamiento a la santidad. No porque sus hermanos en tesalónica no fuesen de ejemplo, sino porque el objetivo, ser imagen de Jesucristo, es algo que ninguno de nosotros alcanzará mientras esté aquí.
Exposición
Exhortación a la santidad (vv. 1-8). Pablo enfatiza este llama-miento a la santidad por medio de la autoridad del Señor Jesús mismo (vv. 1-2). En este texto la santidad se concreta en la pureza sexual. Debemos advertir dos posibles interpretaciones del versículo cuatro. Algunas versiones traducen «mujer» mientras que otras traducen «cuerpo». Ocurre porque la palabra original es «vaso» y las dos opciones son posibles. No obstante, y sin entrar en detalles, el significado es claro; todo creyente está llamado a vivir en santidad también en el área sexual. En el versículo seis una lectura distraída podría hacer pensar que Pablo ha cambiado de tema. Lo cierto es que el contexto es el mismo, y a lo que se está refiriendo es a las consecuencias que los actos impuros pueden tener sobre otros, en este caso sobre los hermanos en la fe. En última instancia la conducta pone en evidencia el interior (v. 8).
Exhortación al amor (vv. 9-10). El amor es fruto del Espíritu (Gá. 5:22-23). Según el mismo Pablo, dentro de la «tríada» que forman la fe, el amor y la esperanza (1:3), el amor es el mayor de los tres (cf. 1 Co. 13:13). El apóstol elogia a los tesalonicenses por su amor. Sin embargo, no hay ni ha habido hombre en la tierra, fuera del Señor Jesucristo, que pueda gloriarse de tener un amor perfecto, tanto a Dios como a al prójimo. Por eso mismo Pablo insiste en que abunden en el más y más.
Exhortación a la vida ordenada (vv. 11-12). En esta vida de santidad y amor Pablo no deja de lado el comportamiento diario. Los creyentes están llamados a tener tranquilidad. No será la última vez que así se exprese. En 1 Ti. 2:2 insta a orar por los gobernantes para que vivamos quieta y reposadamente.
Aplicación
Ninguno de nosotros pude pretender haber alcanzado la perfecta imitación de Cristo. De ahí que exhorte a los tesalonicenses y que esa exhortación nos sirva a todos hoy y siempre.
Oración: Padre, haznos ser cada día más como nuestro Señor Jesucristo y gracias porque tú ya nos ves santos por medio de él.
Unión Bíblica “Notas Diarias”