Devocional hoy

La gloria de Dios se va

Lunes 01 de Diciembre de 2025

Ezequiel 10:1-22

Ezequiel contempla cómo la gloria de Dios abandona el templo.

Exposición

El resplandor de la gloria de Yahweh (vv.1-8). El Señor no podía compartir el lugar de su morada con estos dioses falsos, que habían profanado el santuario. El varón de lino mencionado en el capítulo anterior, va a repartir carbones encendidos, como purificando la ciudad, simbolizando posiblemente el incendio que tendría lugar al llegar los caldeos. El profeta vuelve a ver la gloria de Dios, con elementos similares a los descritos en el capítulo primero.

Las cuatro ruedas (vv.9-22). Ruedas, estruendo, los ojos, que probablemente representen la omnisciencia divina así como los que aparecieron en las ruedas (los cuatro seres que Juan vio que rodeaban el trono de Dios también estaban cubiertos de ojos, Ap. 4:8). «Las cuatro caras de los seres vivientes son descritas como la de un hombre (de frente, según se movían hacia Ezequiel), de un león (a la derecha), de un toro (a la izquierda) y de un águila (a la espalda). Aquí (v. 14) están al sur de Ezequiel, y se mueven hacia el este, con la cara de toro vuelta hacia Ezequiel, la cual él llama el rostro de querubín, quizás por ser la primera que vio» (Ryrie). Todo ello no es otra cosa que la visión de la gloria de Dios, que va saliendo del templo como vemos en el proceso que se ha mostrado en 9:3 y ver ahora en 10:4, 18 y luego en 11:23, hasta abandonar el templo y la ciudad.

Aplicación

Qué triste, que nuestra sociedad haya expulsado a Dios. A los suyos vino y los suyos no le recibieron (Jn. 1:11) porque los hombres amaron más las tinieblas que la luz (Jn. 3:11). Incluso los creyentes hemos de estar muy atentos, porque a veces, Jesús está afuera, a la puerta de alguna iglesia -sí, iglesia- llamando, a ver si puede entrar y cenar con nosotros. (Ap. 3:20). Por eso, hemos de valorar hasta la sumo haber contemplado la gloria de Dios en la faz de Jesucristo (2 Co. 4:6). Nosotros, humildemente decimos ¡En tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre! (Sal 16:11). Porque, ¿qué es el infierno sino la ausencia eterna de Dios?

Pensamiento: … El hizo como que iba más lejos. Y ellos le instaron, diciendo: Quédate con nosotros, porque está atardeciendo, y el día ya ha declinado. Y entró a quedarse con ellos (Lc. 24:28-29).

Unión Bíblica “Notas Diarias”